sábado. 09.12.2023

Enmarcado en la festividad de La Asunción, Castro acogió ayer uno de

los certámenes gastronómicos más multitudinarios del verano: el

concurso de marmitako, uno de los platos más típicos del cantábrico.

Alrededor de 15.000 personas abarrotaron el puerto para asistir a la

cita con el tradicional guiso. Desde las once de la mañana hasta las

dos de la tarde, 389 cuadrillas hirvieron sus pucheros para lograr la

cazuela más sabrosa.
Los diez miembros del jurado degustaron 227 suculentos guisos. Hubo

marmitako para todos los gustos. Los especialistas, sin embargo,

discreparon a la hora de analizar los platos. «Cada vez se esmeran

menos, algunas marmitas tienen buen a pinta, pero luego se nota que la

cebolla no está bien frita», criticó un miembro del jurado. Algunos de

sus compañeros, en cambio, se mostraron «orgullosos» y afirmaron que se

había «superado el nivel del pasado año». Los jueces tuvieron en cuenta

la presentación, la consistencia y el sabor de las cazuelas.

Además

de repartir los premios reglamentarios entre los ganadores, se

sortearon carpas, mesas de camping y barbacoas entre el resto de

participantes. «Así, intentamos que no falten el año que viene», indicó

Ana Zubiaurre, concejal de Festejos de la localidad. «Aquí se juntan

jóvenes y mayores, el concurso está abierto a todo el mundo», recordó

satisfecha por el éxito del certamen.

Para el grupo Col de

Lutxana, el secreto para hacer un buen marmitako radica en «cocinarlo

con mucho cariño». En su opinión, lo importante no es tanto ganar como

participar. Cocinar juntos es tan sólo una excusa para armar un buen

jolgorio. «Venimos a pasárnoslo bien y ya llevamos 15 años haciéndolo»,

confiesan.

Buenos ingredientes

Los

integrantes de la cuadrilla Vaya traca, en cambio, basan el éxito de

sus cazuelas en la adecuada selección de los ingredientes. Así,

apuestan por añadir al tradicional guiso pulpa de pimiento rojo en

lugar de pimentón. «Lo que menos nos gusta de este día es lo que la

gente tira a la bahía», lamentan los miembros del grupo, que ya

recibieron un premio «a los más limpios».

En esta vigésima

edición, Los Mismos se erigieron en campeones. Hace dos años quedaron

en tercer lugar y ya en el 2005 rozaron la victoria con el segundo

puesto. La magia de su «ingrediente secreto» les regaló el triunfo.

«Nos gastaremos los 350 euros del premio en subvencionar los gastos que

hemos tenido y en celebrarlo como es debido», anunciaron los ganadores.

Pero

no todo fueron alegrías en el recinto del concurso. Hasta las seis de

la tarde de ayer, 33 personas de entre 20 y 30 años fueron atendidas

por la DYA, principalmente a causa de cortes, quemaduras y contusiones.

Además, un joven de 16 años fue trasladado al hospital de Laredo tras

sufrir un fuerte traumatismo en una caída.

Extraído de: elcorreodigital.com

El concurso de marmitako de Castro reúne a 400 cuadrillas