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Un estudio demuestra que en Sámano (Castro Urdiales) ya se consumían productos lácteos hace más de 7000 años

La prestigiosa revista Nature Communications publica hoy los resultados de un amplio estudio de investigación sobre el consumo de lácteos en las sociedades prehistóricas europeas de hace 7.000 años, en el que han participado dos investigadores del Instituto de Investigaciones Prehistóricas de Cantabria (IIIPC), Pablo Arias, y el también director del MUPAC y las Cuevas de Cantabria, Roberto Ontañón.

El estudio se ha realizado a partir del análisis de residuos en las vasijas encontradas en 24 yacimientos arqueológicos entre Portugal y el Báltico, entre ellos, la cueva Los Gitanos, en Sámano (Castro Urdiales), y en él ha participado un equipo de investigación internacional con 18 universidades, institutos y otras entidades europeas, liderado por Miriam Cubas (Universidad de York-Universidad de Oviedo).

Ontañón ha valorado “el logro” que supone la publicación de los resultados de este estudio en una publicación del prestigio de Nature Communications que permitirá la difusión de una de las comparaciones regionales más amplias que se han publicado hasta el momento sobre el uso de la cerámica durante la Prehistoria.

“Estos datos nos ofrecen una excelente perspectiva acerca de la diversidad de las tradiciones culinarias entre los primeros agricultores de Europa occidental y de la capacidad que estos grupos tuvieron para adaptarse a las distintas condiciones climáticas y culturales”, ha explicado Roberto Ontañón, que ha destacado, además, el valor de este estudio como “magnífica fuente de información acerca de los modos de vida en la Prehistoria reciente de la región cantábrica y sus relaciones con otras áreas de Europa occidental”.

 

Principales hallazgos

El estudio revela un incremento de los productos lácteos en zona norte de Europa, la región atlántica francesa y las Islas Británicas, probablemente vinculado presencia del ganado vacuno en el norte y una ganadería centrada en las ovejas y las cabras en el sur de Europa.

Además, uno de los hallazgos más sorprendentes es la ausencia de alimentos marinos en las cerámicas documentadas, incluso en yacimientos arqueológicos situados en zonas de costa, donde estos recursos alimenticios están disponibles, con la excepción de una zona del Báltico, donde tanto los recursos lácteos como los alimentos de procedencia marina fueron preparados en la cerámica.

“Nuestro estudio ofrece una amplia comparación regional sobre el uso de la cerámica durante la Prehistoria. Estos resultados contribuyen a obtener más información sobre cómo vivieron los grupos humanos durante este proceso de cambio tan trascendental que supuso la introducción de la ganadería y la agricultura”, ha afirmado Miriam Cubas, autora principal del artículo.