martes. 23.04.2024

Los 60 kilómetros de la A-8 que discurren entre el límite de Vizcaya y la localidad cántabra de Solares pronto dejarán de ser uno de los puntos negros de las carreteras españolas. El Ministerio de Fomento ha adjudicado ya la redacción del proyecto para ampliar con un tercer carril en cada sentido una autovía cuya saturación a su paso por esta comunidad -hasta 50.000 vehículos diarios y repuntes del tráfico muy acentuados, especialmente los fines de semana y entre Laredo y Castro- la ha convertido en uno de los viales del país con mayor concentración de accidentes.

Su diseño tiene un plazo máximo de elaboración de doce meses, por lo que las obras podrían arrancar en la segunda mitad de 2010. La envergadura de esta actuación, cuya inversión absorberá cerca de 70 millones de euros, obligará a dividir los trabajos por fases, que se prolongarán durante varios años en un calendario a determinar por el propio documento de ejecución.

La Dirección General de Carreteras ha analizado durante más de tres meses las ofertas presentadas antes de decantarse por la de Ingeconsult Ingeniería. Su propuesta, con un presupuesto de 877.000 euros (un 20% menos del precio de licitación inicial), contempla la actuación en el trazado previsto entre Solares y El Haya -concretamente entre los puntos kilométricos 198.6 y 139.2-, además de la ampliación general de los peraltes en algunos tramos y en el incremento puntual de los radios de las curvas.

El proyecto también incluirá a lo largo de los 60 kilómetros afectados diversas mejoras a nivel local, en particular las centradas en materia de seguridad en las variantes de Colindres y Castro. En este último caso también está sobre la mesa la petición del Ayuntamiento de aprovechar las obras para habilitar un tercer acceso a la localidad que conectaría la Autovía del Cantábrico con el área de Santa Catalina y acabaría con el «colapso» que atrapa a diario a miles de conductores en las dos entradas existentes en la actualidad.

Conexión a la 'Supersur'

Según explicó la Delegación del Gobierno en Cantabria, la solución que proponga la firma adjudicataria deberá tener en cuenta la conexión a la 'Supersur' que está construyendo la Diputación en Vizcaya. De hecho, el tramo cercano a El Haya, ya en el municipio de Muskiz, será uno en los que se trabajará más a fondo para reducir una siniestralidad que en 2007 fue, con 200 percances, el doble de la registrada en el resto del vial a su paso por toda la comunidad cántabra. Esta situación ya obligó a Tráfico a tomar cartas en el asunto al reducir la velocidad permitida a 100 kilómetros por hora. Además de disponer radares, se alerta también a los conductores con señales que subrayan el elevado índice de peligrosidad que presenta este recorrido, de unos cuatro kilómetros de longitud.

El delegado del Gobierno en Cantabria, Agustín Ibáñez, resaltó la gran importancia que tendrá la ampliación de la A-8, ya que supondrá una mejora muy importante en la fluidez de la circulación. Ibáñez puntualizó que el plan incluye un estudio de tráfico sobre la demanda y movimientos de origen. A partir de este documento, se definirá un calendario para la ejecución de las actuaciones previstas.

Extraído de: elcorreodigital.com

Las obras del tercer carril de la A-8 entre Vizcaya y Solares arrancan en 2010