sábado. 03.12.2022

Algunas construcciones emblemáticas como la iglesia de Sonabia no figuran en el Catastro La Junta Vecinal de Oriñón reclamará terrenos de su propiedad que están a nombre del Ayuntamiento.
La iglesia de Sonabia y tres edificios más de Oriñón: la casa de juntas, la escuela de niños y la de niñas, son en la actualidad 'inmuebles fantasmas', porque no aparecen registrados en el Catastro, aunque sus suelos si. Tampoco algunos terrenos propiedad de la pedanía castreña están registrados a nombre de la junta, sino que la titularidad la ostenta el Ayuntamiento de Castro Urdiales, situación bien diferente a la de hace una treintena de años cuando, en ambos casos, construcciones y terrenos aparecían en el antiguo inventario de bienes de la Junta Vecinal, según asegura su presidente y edil en el Ayuntamiento castreño, Guzmán Miranda, que considera que «está claro que ha habido un error de transcripción».

El responsable vecinal, que lleva al frente de la pedanía diez años, explicó a este periódico que «revisando el viejo inventario de bienes nos percatamos, con sorpresa, de que varios edificios como las dos escuelas ahora en desuso, la sede de la sala de juntas y la iglesia de Sonabia, no aparecían en el actual inventario, ni figuraban en la Dirección General del Catastro, dependiente del Ministerio de Economía y Hacienda». Según el edil, tampoco figura a nombre de Oriñón la propiedad de varios terrenos vecinales que lo están, sin embargo, a nombre del Ayuntamiento castreño.

Mediciones.

Para arreglar esta atípica situación, la Junta ha contratado a un aparejador que está realizando mediciones del suelo con el objeto de inscribirlos, de nuevo, a nombre de Oriñón. «Hay que cambiar la titularidad de la propiedad para que quede bien contemplada y no haya dudas sobre nuestro patrimonio» afirmó el pedáneo.

Una vez realizados estos pasos previos, la Junta Vecinal inscribirá en el catastro la documentación con el objeto de recuperar el inventario de bienes escriturado hace 30 años y resolver la paradoja de que edificios destacados no existan en el ámbito documental. «Una vez el catastro reconozca los errores, esperamos que los suelos de la junta reviertan a nuestra propiedad cuanto antes».

Hay que destacar que, hace unos 30 años, cuando el viejo inventario de bienes locales se materializó sobre papel, sus artífices no imaginaron que gracias a la documentación que estaban redactando Oriñón y Sonabia iban a poder reclamar propiedades e incluso edificios, como el templo, que actualmente, a todos los efectos, son fantasmas.

Por otra parte, como ya adelantó hace meses EL DIARIO MONTAÑÉS, antes de que el antiguo registro de bienes de Oriñón se redactase la Junta Vecinal construyo un aparcamiento sobre una zona de dunas creyendo que los suelos eran de su titularidad, un cemento que será levantado para recuperar el terreno que en realidad es propiedad de Costas.

Dunas

Durante largos años, un parking ha invadido la zona de las dunas, señal casi emblemática del arenal castreño, que será recuperada, en un futuro cercano.

También se cometieron gruesos errores en terrenos colindantes que la pedanía vendió convencida de tener su propiedad. Los inmuebles edificados en esos suelos invaden el dominio de Costas. Mientras los cauces legales para recuperar los suelos prosiguen en los juzgados, algunos vecinos creen que al menos tres casas serán derribadas para restablecer la situación, tras los pertinentes juicios.

Fuente: eldiariomontanes.es

Edificios 'fantasmas'