lunes. 05.12.2022

La asociación Ciudadana OTRO CASTRO ES POSIBLE ha hecho público un comunicado en el que denuncia el "despilfarro electoral" de la mayoría de partidos que concurren en estas elecciones municipales. Otro Castro llama la atención en especial del exagerado gasto en medios propagandísticos de Izquierda Unida, y dice que "al menos 5 de las siete candidaturas en liza incumplen la Ley Electoral al sobrepasar con mucho las cantidades permitidas en el gasto en medios de propaganda electoral".

Por otro lado, Otro Castro denuncia el abuso de poder del Tripartito al utilizar supuestamente recursos públicos con finalidad de denigrar al oponente electoral, en referencia  a la edición de una revista en la que el Tripartito relata los logros del actual equipo de gobierno.

La asociación presentará escrito denunciando estos hechos a la Junta Electoral y al Tribunal de Cuentas.

Adjuntamos a continuación el comunicado de Otro Castro :

Elecciones Municipales:
CONTRA EL DESPILFARRO ELECTORAL Y EL ABUSO DE PODER.

Resulta sorprendente escuchar al líder regional de IU-BR (Izquierda Unida-Bloque de Regeneración), Juan González Bedoya, denunciar el despilfarro en el gasto electoral, refiriéndose a los partidos PSOE, PRC y PP. Si González Bedoya hubiera reflexionado sobre la propaganda electoral en Castro Urdiales, en coherencia habría ampliado el objeto de sus críticas a la Izquierda Unida de Castro.

Dice Bedoya con toda la razón que “los ciudadanos deberíamos castigar este comportamiento obsceno y este gasto desorbitado”, y también se pregunta: “¿De qué oscuros lugares sale tanto dinero?”.

Estamos plenamente de acuerdo con el líder de Izquierda Unida, y estamos convencidos de que muchos ciudadanos se han tenido que dar cuenta que el gasto en propaganda electoral ha sobrepasado el límite de lo admisible: folletos, revistas, comidas electorales, chuletadas, chocolatadas, anuncios en prensa, cuñas en radio, anuncios el la tele, publirreportajes, cartelería, publicidad estática en banderolas, publivías, paradas de autobuses, globos, romerías, parque infantil… en fin es algo sorprendente, y que supera la media en gasto de cualquier otra ciudad de Cantabria.

Estamos de acuerdo en que los partidos políticos y agrupaciones electorales deben hacer llegar su mensaje, y para ello deben utilizar no sólo en tiempo de campaña electoral, sino toda la legislatura. Pretender persuadir a los ciudadanos en quince días de lo que tendría que haber sido labor de cuatro años, se nos antoja contrario a lo que entendemos debe ser función del político: estar cerca de los ciudadanos, mantenerlos informados, hacerles compartir sus propuestas, y sobre todo, dar cauce a las inquietudes de los vecinos. Pero ¿de qué estamos hablando? ¿de Disneylandia? ¿o de Castro Urdiales?

En Castro Urdiales, lo venimos advirtiendo desde hace mucho tiempo, los políticos no están con los ciudadanos. Y probablemente este ejercicio de desmesura propagándística al que estamos asistiendo en las últimas semanas, lo que pretende es crear la apariencia de que los políticos son lo que dice su propaganda, cuando lo ciudadanos sabemos que los políticos son lo que la realidad nos demuestra que son. Afortunadamente tenemos memoria, y es probable que las urnas pongan a cada uno en su sitio. Y no podemos olvidarnos que la última demostración de despropósito que nos están haciendo los políticos locales es la de un intolerable despilfarro electoral.

Para aquellos que crean que estamos exagerando, diremos lo siguiente:

La Ley Electoral autoriza a cada grupo político a gastar un máximo de 2.711 € (cantidad calculada con la ley en la mano y en función del nº de habitantes y un coeficiente que fija la Ley de Presupuestos del Estado). De esta cantidad, no más del 25 % debe dedicarse a publicidad exterior (cartelería, publivías, banderolas…), y no más del 20 % debe dedicarse a publicidad en medios de comunicación privados. Como ustedes comprenderán, esta cantidad ha sido sobrepasada por al menos cinco de las siete candidaturas en liza.

Estas normas, que a los que se dedican al derroche les pueden parecer exageradas, a nosotros nos parecen muy coherentes con lo que decíamos antes: que los partidos tiene toda la legislatura para hacer llegar sus puntos de vista a los ciudadanos. Pero es que además, entendemos que los partidos deben dar ejemplo de austeridad en el gasto, y predicar con su ejemplo en cuestiones nada banales como la moderación en el consumo como comportamiento que contribuye a mejorar el medio ambiente.
Especialmente significativo es el desenfreno electoral de un partido como Izquierda Unida, un partido de izquierdas que en Santander está haciendo el discurso contra el despilfarro mientras que en Castro predica con un ejemplo de ostentación que nos ha dejado a todos alucinados.

La Ley de Financiación de Partidos Políticos permite la financiación privada de los partidos políticos pero pone severos límites a la misma, con el objeto de evitar la dependencia de los partidos de grupos de presión económicos. El Estado, por otro lado, es generoso a la hora de subvencionar con el dinero de todos los ciudadanos la actividad de los partidos. Así todo, no nos salen las cuentas. Además de posibles subvenciones del Estado, y las contribuciones de los afiliados, IU de castro, liderada por salvador Hierro, ha tenido que tener aportaciones privadas para poder acometer tanto gasto. No crean que queremos cargar las tintas en el caso de Izquierda Unida, tampoco los demás partidos creemos que puedan salvarse de esta sospecha.

Es por lo que nuestra asociación va a solicitar al Tribunal de Cuentas y a la Junta Electoral que controle el gasto de estas formaciones: PSOE, PRC, IU, PP. Así esta previsto en la Ley de Financiación de Partidos Políticos.

Mientras tanto, seguimos haciéndonos la misma inquietante pregunta que se hace González Bedoya: ¿De qué oscuros lugares sale tanto dinero?

De donde si sabemos ha salido es el dinero que ha pagado una revista supuestamente divulgativa de 36 páginas “Castro Urdiales avanza”: de las arcas municipales. Esta revista, enviada a los castreños justo al comienzo de la campaña electoral es un claro ejemplo de uso de los recursos públicos con fines electorales. Para muestra basten las siguientes frases:

“Es de justicia rendir cuentas a los que con su voto depositaron su confianza en nosotros, como a los que no nos votaron, porque todos son vecinos y todos merecen saber qué y cómo el equipo de gobierno formado por PRC, PP e IU han traducido la confianza de la mayoría en hechos y realidades que han ayudado a progresar a su municipio”.
“…a nuestra llegada nos encontramos con una situación política, financiera, social, de servicios… francamente desastrosa”.
“Ha sido un trabajo duro, que ha llevado inmensas dosis de rigor, seriedad y honestidad, que además se ha visto criticado y vapuleado por una oposición que no se resignaba a perder el poder y control que había sustentado y que tanto daño nos hizo a los castreños”.
“Hablamos de un Ayuntamiento gobernado entonces con mayoría absoluta por el PSOE, dejándolo en la siguiente situación: quiebra técnica total…sin dinero para pagar la nómina… desastre económico, organizativo…bolsas de fraude fiscal…etc”.
“El actual gobierno municipal heredó de los anteriores políticos (PSOE) una deuda…”

Digamos que el Tripartito (PP, PRC, IU) tiene perfecto derecho a explicar y justificar su acción de gobierno, y también a criticar a su contrarios. Pero lo que es inadmisible es que estos tres partidos se permitan hacerlo con el dinero de todos, y sobre todo, con la imagen pública del Ayuntamiento. Es una desviación de poder en toda regla, y creemos que hay motivos suficientes como para poner en conocimiento este hecho ante la Junta Electoral, y acaso el fiscal debiera conocer si no estamos ante un supuesto de malversación de caudales públicos y de prevaricación.

Así pues, esta campaña nos vuelve a mostrar lo mismo que nos vienen enseñando los políticos locales en los últimos años: trampas, abusos, desmesura… Y es que algunos no son capaces de contenerse ni siquiera en época electoral.

Otro Castro denuncia el despilfarro en la campaña electoral