martes. 27.02.2024

Decía Manuel Fraga que la política hace extraños compañeros de cama. Y tenía razón. Un claro ejemplo es el Ayuntamiento de Castro Urdiales. Si ya en el anterior mandato, el municipio se quedó fuera de los pactos PSC-PRC, porque era un todos contra Rufino, o un Rufino contra todos, ¿vaya usted a saber!, lo cierto es que entonces se formó un singular equipo de gobierno PP-PRC-IU, raro, raro, pero sin duda legítimo, ya que respondió al acuerdo entre esos partidos, en el actual mandato se ha llegado a una situación desquiciante.

En política, los 'Principios' con mayúscula, tienen que ser pocos pero claros. Y para ello se adoptó un pacto antitransfuguismo que en Cantabria no se ha aplicado. Después de que la comisión ad-hoc declarara tránsfuga a Muguruza, que lo es, y de libro, el PP cántabro debería haberle retirado su apoyo de inmediato y no lo ha hecho, aunque me consta que sobre este asunto había y hay notables discrepancias entre sus dirigentes regionales.

Pues bien, ahora estos mismos políticos tienen una oportunidad de oro para enmendar ese error garrafal, más propio de la obcecación y de la crispación del momento que de una reflexión profunda y serena. Ninguna denuncia que formule el PP cántabro sobre ética política tendrá la más mínima credibilidad hasta que no resuelvan esta indignidad. Y ahora, recién estrenado un nuevo curso político tras su derrota del 9-M en el que, de la mano de su nueva portavoz en el Congreso, anuncian una oposición firme y constructiva, responsable y sólida, pegada a la calle, a la gentes y a sus problemas y necesidades, parece un buen momento para rectificar, que ya se sabe es de sabios. Porque en política, como en otros muchos temas, no vale todo.

¿Y qué me dicen ustedes del papel de Rufino compartiendo gobierno con quienes denunció y ahora se ven implicados en un feo asunto de presunta prevaricación?

Extraído de: eldiariomontanes.es

Secretario General de CC OO / Poner en fuga al tránsfuga