jueves. 02.02.2023

Satisfacción general en la ciudadanía castreña por haberse librado de las iras del reciente temporal que azotó con gran virulencia la ciudad y su costa, registrándose tan solo daños menores y que según Protección Civil Local, «fueron atendidas 114 incidencias, siendo las más afectadas las pedanías de Cerdigo, Ontón y Mioño». Entre las incidencias se encuentran árboles derribados, caída de tejas, arranque de placas solares, ventanas, cristales, inundaciones de garajes, luminarias derribadas, rotura de tendidos eléctricos.

Otros incidentes más aparatosos fueron la caída de una balconada en la calle Derechos Humanos, la caída de muro en la calle Los Templarios, que afectó a un vehículo; y cortes de corriente eléctrica en varias pedanías y zonas de la ciudad, concretamente el edificio de viviendas de la calle Leonardo Rucabado nº 7, en cuyos bajos está ubicada DYA Cantabria. Éste quedó sin luz a las 6.00 horas de la madrugada del sábado día 24 y la recuperó el domingo día 25 al filo de las 00.00 horas.

Rufino Díaz Helguera, primer teniente de Alcalde (AXC), responsable del área de Obras, Servicios y Personal, ha señalado que lo que ha ocurrido es menos de lo que temíamos. De todas formas, expresó, «se hizo bien, en línea con las directrices e instrucciones recibidas tanto del Gobierno de España como desde la Dirección de protección Civil del Gobierno de Cantabria». Estas incluyen involucrar a todos los colectivos, tanto municipales como de otros cuerpos de seguridad y colectivos sociales en materia de protección civil».

Desde la tarde-noche del viernes día 24, se establecía el funcionamiento de una Mesa de Crisis, ya que «es mejor ponerse en esas situaciones extremas y que luego no sucedan, como así ha ocurrido», señala el concejal. Rufino Díaz reflexiona sobre lo que pudo haber sucedido. La ausencia de males mayores, explica el concejal, «se debe a dos circunstancias principalmente, una de ellas la dirección del viento, al ser suroeste en principio, alejaba las olas de la costa mar adentro, luego roló a noroeste por lo que las olas lamían de costado la costa castreña, con la ventaja de que rompían en la zona del Rebanal, por lo que llegaban con mucha menor fuerza a la altura del rompeolas»; la otra circunstancia favorable ha sido que el fuerte viento no ha coincidido con mar de fondo, como ocurrió en los temporales de 2007 y de 2008.

La suerte estuvo del lado de Castro Urdiales

El primer teniente de alcalde de Castro Urdiales, Rufino Díaz Helguera, se ha mostrado aliviado ante la gravedad de lo que podría haber pasado si se hubieran dado unas condiciones diferentes durante el temporal que azotó este fin de semana a la costa cantábrica. «De haber coincidido el fuerte viento con mar de fondo posiblemente hoy estaríamos hablando de algo mucho peor en referencia a nuestro debilitado rompeolas», especuló el concejal.

Extraído de: elalerta.com

Satisfacción en el municipio ante la ausencia de graves daños por el temporal