martes. 27.02.2024

En un artículo que ha sido enviado a varios medios de información, y que se ha publicado en la web de la asociación, www.otrocastro.com, la Asociación Ciudadana OTRO CASTRO ES POSIBLE compara la situación vivida en Castro Urdiales con la de ortras ciudades españolas que han vivido el azote del urbanismo descontrolado. Se califica la situación de castro como excepcional y susceptible de proponer medidas excepcionales. Para ello apela a los partidos locales para que tomen medidas antes de las elecciones locales del año que viene. Otro Castro se pregunta si la situación que se vive en castro no debiera implicar la preocupación por parte del Gobierno de Cantabria, instando si cabe la disolución del Ayuntamiento por incumplimiento de sus competencias. Por último se apela a los ciudadanos para que participen en la política.

Publicamos el artículo que podéis visitar también en www.otrocastro.com.

Excepcional situación en el ayuntamiento
ALGUIEN DEBERÍA HACER ALGO

Hay una cosa que piensa mucha gente en Castro si se le pregunta qué opina de lo qué pasa en el Ayuntamiento: “Es una vergüenza”, dicen la mayoría de las personas. Y si se les pregunta por la opinión que tiene de nuestros políticos, representantes municipales, seguro que no salen bien parados.

Nos encontramos ante un Ayuntamiento anquilosado, sin control, y según palabras del propio alcalde, crispado.

Y sin embargo, esto no es lo peor. Lo peor es que no se ven soluciones, ni a corto ni a medio plazo. Nuestro escepticismo alcanza más allá de las próximas elecciones, tras las que tampoco auguramos buenos tiempos.

No crean ustedes que esto es una situación exclusiva del Ayuntamiento de Castro. Los hay como Marbella, Orihuela, Seseñas, Navas del Marqués, Torrevieja… en fin muchos ayuntamientos de Valencia, Murcia, Andalucía, Madrid, Castilla La Mancha… cuya triste fama supera incluso las fronteras nacionales. El Ayuntamiento de Castro sigue el mismo camino. ¿Y qué tiene en común todos estos ayuntamientos de los que tanto se hablan en las noticias? El urbanismo. Todos ellos son ejemplos de urbanismo descontrolado, salpicado de escándalos, querellas criminales, delitos urbanísticos. En Castro tenemos algo parecido. Para mayor espanto tenemos que lamentar un presunto intento de secuestro. Es demasiado.

El urbanismo ha introducido una tensión en nuestro municipio a la que nuestro ayuntamiento no ha sabido responder. Y esto es algo que no ha inventado el tripartito. Ni tampoco es exclusiva responsabilidad de la anterior etapa rufinista. Lo que pasa en Castro Urdiales no tiene un origen preciso. Se ha ido presentando a lo largo de las décadas. Es el mercado el que ha elegido a Castro. Con ayuda claro está de gobernantes locales y especuladores.

Pero es a partir de 1.996, con la probación del actual Plan General, cuando se bendice un modelo de crecimiento urbanístico de nefastas consecuencias, no solo en lo que se refiere a la destrucción del entorno urbano, del patrimonio o del medio natural. Es la propia gestión la que se hace imposible. La ciudad crece, los núcleos rurales crecen, y con ello crecen las necesidades, los problemas, los conflictos. No crece la capacidad de nuestros gobernantes.

Y llega el tripartito. Queda muy lejos y muy olvidado todo lo que justificaba una coalición tan extraña, inédita en España. El tripartito nos iba a salvar de Rufino… se iba a mejorar la gestión, a sanear el Ayuntamiento, y ha cambiar el urbanismo destructivo que se estaba practicando (que se sigue practicando). El tripartito no sólo ha fracasado en sus objetivos, sino que ha generado otros problemas aún mayores, hasta el punto de que podemos decir que el tripartito es causante de una situación verdaderamente excepcional en el Ayuntamiento de Castro Urdiales, en la que la ingobernabilidad va unida a unos comportamientos por parte de nuestros gobernantes intolerables en democracia. En Castro no solo se gobierna mal, sino que se gobierna con absoluto desprecio a los derechos ciudadanos.

Ante una situación tan excepcional como la que estamos viviendo sólo cabe proponer soluciones también excepcionales. Tan excepcionales que nos da vergüenza proponerlas. Pero es que en este municipio hay tal vacío en los discursos políticos que alguien tiene que decir algo, alguien tiene que decir algo para que alguien haga algo. Y no es a nosotros a quien le debiera corresponder esa tarea, sino en los partidos políticos, los locales y sus respectivos órganos regionales. A excepción de la gestora del PSOE, quien ha hecho su propio diagnóstico de la situación, en el que hay que agradecer un cierto tono de autocrítica, pero que resulta decepcionante por cuanto no emplaza a una solución sino hasta elecciones de 2007, ninguna otra opción política se ha dignado a decir que es lo que hay que hacer con este Ayuntamiento. Es por lo que, insistimos, vamos a apelar a los partidos políticos, a las instituciones, y a los ciudadanos.

Apelamos a los partidos, para que de una vez propongan soluciones de gobernabilidad. Los partidos dominan el arte de la confección de listas electorales. Aspiran a formar parte de la próxima corporación. Aspiran, como no, a obtener las mayorías necesarias que les permitan gobernar. Es legítimo. Lo que no nos parece coherente es que piensen trasladar sus inquietudes y sus propuestas de gobierno a las elecciones dentro de seis meses y no nos digan cómo se tiene que gobernar ahora, porque es ahora cuando tenemos un serio problema de gobierno en el Ayuntamiento. No nos basta con alusiones a “este es un problema del que es responsable el Tripartito”, porque a estas alturas ya sabemos que el Tripartito se llama “andanas”. Tan bochornosa como la actitud del equipo de gobierno, resulta la falta de iniciativa de la oposición. Hace tiempo que los tres líderes del tripartito debieran haber presentado la dimisión. Si así lo hubieran hecho, les quedaría la honra de reconocer dignamente las consecuencias de su estrepitoso fracaso, y salvarían de este modo a sus propios partidos, les darían la posibilidad de reconvertirse de cara al futuro. Pero ahora que sabemos que no van a dimitir ¿qué piensan hacer sus partidos? ¿Piensan a hacer algo más que lavar la cara para las próximas elecciones? Y sobre todo ¿piensan hacer algo antes de las elecciones? Sería muy lamentable que en los seis meses que quedan se siga manteniendo este insoportable vacío de poder que hoy se respira en el Ayuntamiento.

Apelamos al Gobierno de Cantabria para que estudie seriamente la posibilidad de instar al Gobierno de la Nación la disolución de la corporación municipal. No creemos que estemos diciendo ninguna barbaridad. En España hay tan sólo un precedente bien conocido que es la disolución del Ayuntamiento de Marbella. Así lo prevé el art. 61.1 de la Ley 7/1985, Reguladora de las Bases del Régimen Local, en el supuesto de gestión gravemente dañosa para los intereses generales que suponga incumplimiento de obligaciones constitucionales. Así lo apelamos porque creemos que el Ayuntamiento no cumple con sus competencias. El actual gobierno tripartito ha perdido el control de la gestión municipal, hasta el punto de que se incumple sistemáticamente la legalidad, no ha sido capaz de negociar con los representantes sindicales, ni de obtener la mayoría necesaria para aprobar los presupuestos, no ha adaptado el Plan General a la Ley de Suelo de Cantabria y al Plan de Ordenación del Litoral, ni ha encargado siquiera la nueva redacción del Plan General, persistiendo en continuadas modificaciones del Plan a pesar de las advertencias de la Comisión Regional de Urbanismo. El Ayuntamiento de Castro no ejerce la competencia en materia de disciplina urbanística. No se resuelven los expedientes de restauración de legalidad, ni se aplican los decretos de paralización (el caso del polideportivo de Sámano es de Juzgado). El nivel de conflictividad judicial es insostenible. Las denuncias, las querellas criminales y las demandas laborales contra el Ayuntamiento se amontonan en los juzgados. La conflictividad con las asociaciones es inédita desde la instauración de la democracia. El desencuentro con la mayor parte de las Consejerías del Gobierno de Cantabria y los conflictos con la Delegación de Gobierno ha ocupado las portadas de la prensa regional. Las Juntas Vecinales, por voz de sus presidentes, se rebelan por la desatención de sus necesidades básicas (agua, saneamiento, infraestructuras…).
Un panorama tan desolador, debiera hacernos pensar si no se dan las condiciones para proceder a la disolución de esta corporación.

Apelamos por último a la ciudadanía. Una ciudadanía que probablemente se esté acostumbrando demasiado a la barbarie. Una ciudadanía que siente vergüenza de sus gobernantes. Que espera que sus gobernantes se pongan a trabajar por mejorar la calidad de vida de las personas que vivimos en Castro. Los ciudadanos no se pueden inmunizar frente a este tipo de patologías (expresión que sin duda le gustará a nuestro alcalde). Los ciudadanos deben exigir un cambio en las formas y en los contenidos, y para ello deben hacerse notar, en la calle, en las asociaciones, ejerciendo sus derechos, y entre ellos el de participación en la política, porque si la política está en manos de quien está ¿no será acaso porque los ciudadanos somos como somos?

Asociación Ciudadana OTRO CASTRO ES POSIBLE
16 de octubre de 2006

www.otrocastro.com

Otro Castro es Posible:'Alguien deberia hacer algo en el Ayuntamiento'