sábado. 15.06.2024

Jose Ucelay es uno de los políticos más conocidos del consistorio castreño. El Partido Regionalista de Cantabria le eligió a él, comentarista deportivo en distintos medios de comunicación locales, para que renovara un Partido Regionalista mermado por el “caso Muguruza” y, a la vista de los resultados electorales, consiguieron sus objetivos.

Con Jose Ucelay hablamos sobre los temas de actualidad del municipio. También nos interesamos sobre el estado del club que preside, el Balonmano Castro, y aprovechamos la ocasión para preguntarle por uno de los personajes más controvertidos del municipio, Jon Loroño, gerente de Promociones Paraíso. Repasamos sus inicios en política y dedicamos unos minutos a analizar la situación de la política a nivel nacional.





¿Castro está mejor o peor que hace dos años?

Castro está un poquito mejor. Tampoco se puede decir que se haya mejorado todo lo que hubiésemos querido, pero hay que tener en cuenta las dificultades con las que nos encontramos: la deuda que tiene acumulada este Ayuntamiento, y luego las pocas posibilidades –tanto a nivel regional como a nivel nacional– que nos están mandando. Creo, o quiero pensar, que también motivado porque las arcas tanto regionales como nacionales no están ahora mismo muy boyantes.


¿Cuál es el mayor problema de Castro ahora mismo?

Castro tiene muchos problemas. Castro tiene un problema importantísimo de empleo y que no solamente es por Castro, sino que creo que también incumbe mucho al Gran Bilbao. Hay que recordar que muchos de los empadronados en Castro Urdiales trabajan en esa zona, y si se ve afectada esa zona indudablemente Castro se resiente. Castro puede tener unos límites, porque somos una población más bien servicios y hay muy poquita industria, pero indudablemente tenemos que ser razonables a la hora de hacer todo este tipo de estudios. Hay que ser conscientes de que no hay empleo para todos en Castro y la gente tiene que buscarse la vida fuera, con lo que siempre tenemos que echar la vista sobre todo al País Vasco y más concretamente a Vizcaya.


¿Y la mayor virtud de Castro?

La mayor virtud de Castro es que con muy poquito estamos haciendo cosas. De cara al ciudadano pueden resultar quizás insuficientes, pero si supiesen la cantidad de problemas con los que nos encontramos en el día a día para simplemente poder pintar una calle cuando igual no hay dinero, entonces quizás podrían llegar a pensar de otra manera. La virtud yo creo que es que estamos intentando sacar el máximo rendimiento al mínimo capital del que disponemos.


¿Cómo valoras el trabajo del Partido Regionalista dentro del Equipo de Gobierno?

Creo que estamos haciendo un trabajo bueno, aunque quien lo tiene que valorar indudablemente es la población de Castro Urdiales.

Si nos ceñimos a Obras y Servicios, ya he dicho que el capital es la base más importante para poder realizar cosas. En Medio Ambiente y Juntas Vecinales creo que se están haciendo temas bastante interesantes, sobretodo basados en el tema del cánon del agua, que es de lo que podemos tirar. En el área que me toca a mí [Concejalía de Turismo, N d R] se han abierto los Centros de Interpretación, se ha conseguido la Fiesta de Interés Turístico Nacional para la Pasión Viviente, se ha puesto en valor el Castillo-Faro, estamos viendo una afluencia masiva de turistas... Aunque aquí tenemos una pega muy importante y que hace mucho daño a Castro que es la falta de plazas hoteleras. Si no, quizá podíamos estar hablando de una mayor riqueza por ingresos en cuanto a turismo.

La valoración desde nuestro punto de vista es positiva. Ahora, todo esto visto desde nuestro prima. Quien lo tiene que valorar de una manera positiva o no positiva es, por supuesto, la gente de Castro Urdiales.


La falta de plazas hoteleras es uno de los problemas de Castro, ¿Qué opinas de que se tenga que derribar el hotel Miramar?

Me parece una auténtica chapuza. Es más, nosotros en Santander estamos moviendo hilos con nuestro partido y estamos mirando la posibilidad –si es que existe– de buscar una amnistía para el hotel Miramar. No es lógico que un edificio de 70 años se vea derruido cuando hay otros muchos lugares en los que no se ejecuta de esta misma manera.

En la parte que a mi me toca voy a defender a capa y espada que, ante la falta de oferta de plazas hoteleras, lo que le hace falta a Castro es mantener el hotel Miramar y por supuesto que haya más hoteles. Aunque sea pequeñitos, como hay en otras localidades, que quizás por eso precisamente pueden llegar a funcionar –léase por ejemplo el caso de Noja o de Isla, que hay mucha gente que pernocta en Invierno y vienen a pasar el día a Castro pero luego donde pernoctan y donde queda el mayor montante económico es allí porque disponen de esas plazas hoteleras–.


¿Qué soluciones ves al problema del botellón?

Es muy difícil. El botellón creo que se ha convertido en una cultura. Nosotros los mayores aprendimos de nuestros padres que el “chiquiteo” era una cosa muy habitual que se sigue impartiendo entre la generación en la que estoy yo y un poquito más arriba. Claro, la economía está muy mal, y la juventud se tiene que buscar la vida para pasarlo bien. Ojo, que no digo que botellón sea sinónimo de emborracharse, sino que asemejo botellón a una reunión de amigos en la que beben moderadamente, se lo pasan bien, y es una manera de entablar relación entre cuadrillas etc.

No estoy en nada de acuerdo con la ley nacional por la que no se puede beber en la calle. Creo que se debería instaurar un lugar en el que hubiese derechos y obligaciones para la juventud. En el que las instituciones pusiésemos desde contenedores, pasando por baños químicos, luz, etc, para que puedan estar en ese lugar disfrutando de ello. Pero claro, siempre con una serie de obligaciones: mantenerlo limpio, dejar las cosas depositadas en los diferentes contenedores, etc.

Es una lucha que tenemos que hacer contra el Estado. Indudablemente he sido joven, entiendo perfectamente lo que están pasando y creo que deben estar en un sitio un poco apartado y recogido también para, por supuesto, no molestar a los vecinos, que también tienen derecho a descansar en el momento en que otra gente lo está pasando bien.


¿Un botellódromo?

Pues sí. Si se puede calificar de hacer un botellódromo, pues sí, indudablemente. Yo estoy ahí totalmente a favor, porque está hablando mucha gente que “no hay derecho”, que “si los jóvenes, esto, lo otro...”

Todos hemos sido jóvenes, y hoy en día creo que el que diga que no ha salido a tomar un zurito o un vino a la calle está mintiendo. Entonces creo que tenemos que ser totalmente consecuentes y decir la realidad de las cosas. Y los jóvenes no son ningunos cocos, los jóvenes son nuestro futuro, y a los jóvenes hay que intentar darles, en la medida que podamos, una cosa en la que se puedan relacionar y que puedan hacer cosas. Que no estoy diciendo que sea una bacanal eso ni mucho menos, sino que es una cultura. Lo mismo que una cultura es ir de bares, una cultura es juntarte en un sitio y hablar entre 18 o 20 cuadrillas.


¿Crees que Jon Loroño se está tomando algún tipo de “revancha” personal contra ti?

Quiero entender que no, quiero entender que no. Con nosotros como club de balonmano adquirió un compromiso, un compromiso que por el motivo que solamente lo sabe él –porque yo hace un año que no cruzo palabra con esta persona– decidió romperlo. Si pensaba que por estar yo en el Ayuntamiento iba a tener un privilegio mayor que cualquier otro ciudadano de Castro por patrocinar al Club Balonmano Castro me parece que está confundido. Yo tengo que intentar hacer las cosas de la mejor manera que pueda o sepa con todos los castreños, se llamen como se llamen, sean parados, sean constructores, sean ricos o sean pobres.


¿Crees que Castro va a tener un nuevo PGOU antes de que finalice la legislatura?

No. Esto va excesivamente lento y creo que hay un problema gordo con la empresa a la que se adjudicó ese Plan General de Ordenación Urbana. El anterior data ya de hace 17 años, y con todo lo que ha crecido Castro Urdiales el Plan está obsoleto. Sinceramente no veo visos de que esto se vaya a realizar. ¿Quién es el culpable? Por una parte yo entiendo que culpable puede ser la empresa adjudicataria. Por otra parte, culpables también somos nosotros, porque no estamos “pinchando” o no estamos dando en la tecla adecuada para que eso se agilice de la manera que se tiene que hacer.


¿Cómo se plantea la temporada para el Club Balonmano Castro?

Para el Balonmano Castro se plantea una temporada ilusionante, en la que empezamos de cero y en la que toda la gente es de Castro –que quizá, vistos los errores que hemos cometido, se debería haber ejecutado con anterioridad–. Por una parte vamos a ver si deportivamente vamos poco a poco asentando el club con gente de Castro y volvemos a recuperar categorías perdidas –que no tiene por qué ser la máxima–. Y luego una cosa muy importante es continuar quitando deuda como ya hiciésemos el año pasado. Si yo sigo de presidente es precisamente por eso, porque si no hubiese dejado ya el balonmano. Considero que, por factores internos o por factores externos, hay una deuda creada y esa deuda hay que quitarla. Lo más fácil sería haber hecho como otros clubs de otras especialidades deportivas –o inclusive de balonmano– que es desaparecer y no pagar a nadie, pero a mi se me caería la cara de vergüenza. Tardaré 6, 8, 10 o 20 años, pero la gente cobrará.



¿Cómo es Jose Ucelay en su tiempo libre? ¿A qué te dedicas en tu tiempo libre?

Jose Ucelay fuera del Ayuntamiento es una persona que le gusta el deporte. Siempre he estado ligado al deporte y paso horas intentando llevar adelante –en compañía de otra gente– un club de deporte femenino como es el Club Balonmano Castro. Soy una persona que sale los fines de semana a tomar algo por los bares, a pasear con la familia, de una manera yo creo que muy humilde. Soy la típica persona que no me gusta ir de traje o ir bien vestido salvo casos puntuales, el típico chaval de pantalón vaquero y camiseta, o de pantalón corto y camiseta de tirantes para bajar por la calle. Me considero un auténtico privilegiado de poder hacer algo que me gusta y que es hacer cosas para mi ciudad, pero no olvidando en ningún momento ni de donde vengo ni quien soy y lo que puedo volver a ser.


¿Por qué decidiste entrar en política?

A mi me llamaron un día del Partido Regionalista de Cantabria. Me dijeron que a ver si me apetecía liderar un proyecto que estaba bastante derrumbado con lo que había pasado anteriormente con Fernando Muguruza. Soy una persona a la cual siempre la ha gustado hacer cosas por mi pueblo –léase: haber remado en La Marinera, haber hecho carrozas, haber estado en la Peña Los Cangrejos...–, estar metido en todos los desaguisados que había cuando mi quinta. Soy una persona inquieta, muy enamorado de mi ciudad, y pensaba que podía aportar algo a la ciudad. A una ciudad a la que, siguiéndola a través de los medios de comunicación en los cuales estaba trabajando anteriormente, veía que estaba herida de muerte.

Creo que actualmente sigue mal, pero muy al fondo, muy a lo lejos, muy a lo lejos empezamos a ver el final del túnel.


Ésta creo que me la sé. Si no fuese político, ¿Jose Ucelay sería...?

Seguiría en los medios de comunicación. Han sido 15 años muy bonitos, en donde hay mucha gente que solamente me conoce por el “ala hijos míos” famoso de La Concha, pero a mí el estar en los medios de comunicación me ha dado la oportunidad de conocer a mucha gente, de conocer España entera, de vivir momentos muy bonitos de nuestra ciudad. Luego cosas que igual hay gente que todavía no lo sabe, como estar con una productora valenciana, tanto en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 –que ha sido la mejor experiencia de toda mi vida–, como así mismo en los Juegos del Mediterráneo 2005 en Almería.


Se puede pasar de periodista a político, pero ¿se puede volver de político a periodista?

No lo sé, creo que en mi caso sí. Yo no he sido nunca cronista político ni de sociedad porque yo me he dedicado en un 95% de mi tiempo al tema del deporte. Creo que el deporte nada tiene que ver con la política. ¿Por qué no volver? Siempre durante esos 15 años –aunque he trabajado para varios medios de comunicación, que no solamente ha sido para los dos de Castro– siempre he sido autónomo. Yo tenía mi empresa propia y por qué no volver otra vez a mis inicios.


¿Tienes algún ejemplo a seguir dentro de la política, un referente?

En los primeros mítines que me tocó hacer dije que a mí me gustaría ser a imagen y semejanza de lo que es Miguel Ángel Revilla. Básicamente porque es el Presidente de nuestro partido, y si yo aceptoir con el Partido Regionalista de Cantabria es porque indudablemente creo en lo que dice, en lo que propone y en lo que hace Miguel Ángel Revilla.


¿Jose Ucelay será el candidato del Partido Regionalista en Castro dentro de dos años?

No lo sé. Creo que es una decisión que la tiene que tomar el partido, tanto a nivel local como a nivel regional. Después de estos dos años y con lo que voy haciendo siento que en estos 4 años no me va a dar tiempo a hacer todo lo que me hubiese gustado, sobretodo por los impedimentos económicos por los que está pasando el consistorio castreño. Si las cúpulas tanto a nivel local como a nivel regional piensan que puedo a volver a repetir y ser el candidato del PRC, a día de hoy sí que me gustaría, por supuesto.


Eres una persona muy activa en la redes sociales, sobretodo en Facebook. ¿Crees que es una buena herramienta para mantener el contacto con los ciudadanos?

Entiendo que sí. Tenemos un problema, creo que tanto los medios de comunicación como las personas. Un medio de comunicación se ve quizás avocado a, cuando quieres excplicar algo y lo estas haciendo en 15 minutos, poder sacarte solamente 3, por espacio de tiempo o por espacio de páginas o por lo que sea. Entonces, creo que las redes sociales –por eso me metí en Facebook y hoy en día tengo casi 3.600 seguidores– son una manera de explicarles lo que estoy haciendo. Dentro de los seguidores sé que tengo a gente que me ha votado, a gente que es posible que me votase y a gente que es contraria totalmente a mis ideas; pero bueno, yo expongo lo que hago y luego la gente valorará si le parece bien o le parece mal. El tema del Facebook lo entiendo como un ejercicio de transparencia, y entiendo que la gente debe de estar informada de lo que hace uno cada día.


Me has hablado ahora de transparencia, ¿crees que el Ayuntamiento de Castro es transparente?

Creo que sí. Lo que pasa en el mundo de la política –lo que yo estoy viendo en estos dos años– es que claro, el Equipo de Gobierno comenta unas cosas y la oposición lo que tiene que hacer es opositar. Entonces cada uno tiene su parte dentro de este juego llamado política, y la oposición habitualmente siempre dirá que está mal lo que hace el Equipo de Gobierno y viceversa. El problema es que cuando el Equipo de Gobierno ataca a la oposición y se dice que se está haciendo “oposición de la oposición”. Son frases muy hechas, frases muy antiguas. Creo que todo esto es parte del juego, y la gente que es muy aférrima a unas siglas va a estar siempre de acuerdo con lo que diga su partido, pero habrá otra mucha gente que puede ser cambiante en cuanto al voto, o que ni le va ni le viene en un momento dado la política pero sí que le gusta estar enterado de lo que pasa en la ciudad, y quizás la percepción puede ser totalmente distinta.


¿Cómo ves la política a nivel nacional?

Mal, muy mal. Muy mal. Creo que no se avanza. Este es un sistema de bipartidismo puro y duro en el que estamos viendo casos de corrupción increíbles por parte de las dos formaciones políticas grandes. Están todo el día tirándose los trastos el uno al otro y pienso que son exactamente iguales el uno que el otro, papa que mama, me da exactamente igual.

Ha habido mucha gente que se ha aprovechado de la política para hacer negocio, para hacer trampas, para hacer muchas cosas que no se deben de hacer, y quizás por eso la clase política actual estamos muy mal vista. Yo no sé si habrá más justos que pecadores o viceversa, pero seguro seguro que los justos están pagando por los pecadores.


¿No es un poco contradictorio que a nivel nacional estés en desacuerdo con los dos partidos grandes y aquí en Castro estés gobernando con el Partido Popular?

Nosotros cuando iniciamos la campaña política en mayo del año 2011 dijimos que queríamos ir de la mano con el partido que gobernase en Cantabria porque estimábamos oportuno que si en Castro había mismas siglas políticas en el poder que a nivel de Cantabria –y a ser posible a nivel nacional– iba a ser mucho mejor para Castro.

El tiempo nos está dando en algunas cosas la razón y en otras cosas no. Eso creo que será motivo de un debate profundo cuando llegue 2015, cuando se conozcan cuáles van a ser los resultados electorales de esas elecciones y saber qué determinación es la que tiene que tomar el Partido Regionalista de Cantabria si así lo ha estimado oportuno la ciudadanía que les ha votado.

Cuando te inicias en un proyecto lo haces con toda la ilusión del mundo. Luego te vas dando cuenta de que hay muchas pegas. En la primera respuesta que he dado en la entrevista he dicho que en Castro hay un problema económico para poder hacer cosas y que también está trasladado a nivel regional y a nivel nacional.


Antes me has dicho que Miguel Ángel Revilla es tu referente dentro de la política, ¿cómo ves sus actuaciones a nivel nacional?

Miguel Ángel Revilla es una persona que seguramente levantará odios y pasiones. Yo a Miguel Ángel Revilla le veo a día de hoy Presidente de Cantabria en el año 2015. Creo que está haciendo un ejercicio de transparencia total. Es una persona que no tiene pelos en la lengua y que cuando tiene que pedir perdón por alguna cosa que ha hecho mal –léase en Castro Urdiales cuando hicimos el mitin político en el que vino él y pidió perdón a la ciudad de Castro por no haberla tratado en condiciones a cuenta de que no dio lo que tenía que dar por el tema Fernando Muguruza.


Eso es todo. Si quieres decir algo más...

Gracias a MUCHOCASTRO por la entrevista y a las personas que se hayan interesado en hacer preguntas que saben que me tienen a su disposición para hacer todo lo que pueda y que esté en mis manos.


/Entrevista por Iván Llamosas.

«Estamos intentando sacar el máximo rendimiento al mínimo capital del que disponemos»,...