lunes. 20.05.2024

El anuncio por parte de la asociación cántabra en defensa de la cultura vasca Castro Bai de crear una Euskal Etxea en la localidad ha despertado los viejos odios de los sectores más opuestos a todo lo que provenga de Euskadi. El centro, que pretende ser un lugar de reunión para la comunidad vasca residente en este municipio cántabro, es objeto de una campaña de desprestigio que ha derivado en que sus promotores ni siquiera quieran dar a conocer sus identidades hasta que el proyecto no esté asentado. "Tenemos que ir todos los días a por el pan, y no quiero volver a casa una de esas veces con la cara rota. Algunos ya han abandonado por miedo", se justifica un responsable a DEIA.

El foro de internet de la agrupación se ha convertido en la plataforma desde la que recibe los ataques. Sus enemigos profieren todo tipo de insultos y amenazas. En referencia al proyecto de habilitación de la Euskal Etxea, uno de los contrarios avisa de que "de seguir así, habrá sucesos muy graves". "Escuchad una cosa: si seguís por ese camino, levantaréis el odio de los cántabros, y eso es lo peor que os puede pasar", remata otro.

Otras voces del mismo foro aprovechan la oportunidad y el anonimato para crear toda una trama en la que ETA, el nacionalismo vasco, el lehendakari Ibarretxe y la Euskal Etxea de Castro serían los jinetes del apocalipsis de los que huyen algunos de quienes han vertido sus opiniones durante estas jornadas.

Las soluciones propuestas por los contrarios a Castro Bai pasan por crear un nuevo ghetto "para que los vascos se pudran poco a poco", quemar el local con todos los participantes dentro, o realizar actos de vandalismo menos selectivos. "Ante provocaciones como ésta, deberíamos responder con una gran noche de neumáticos bajos, como ya ocurrió en los ochenta: vehículo de las vascongadas, las cuatro ruedas pinchadas", amenaza uno, mientras otro profiere "viva Cantabria infinita limpia de vasquitos".

Casa de cantabria. Responsables de Castro Bai consultados por DEIA muestran su preocupación por estas amenazas que están intentando paliar con ayuda del Ayuntamiento. Aseguran que uno de los amenazadores ha sido identificado y será denunciado ante la Guardia Civil. A los que acusan a la iniciativa de ser un exponente del "colonialismo vasco", la misma fuente les recomienda que "vayan a la Casa de Cantabria de Barakaldo y vean lo que es una casa regional en el País Vasco", en referencia al buen trato que, a su juicio, se les dispensa en Euskadi.

Además, censura que los medios de comunicación de Cantabria estén jugando, según su opinión, una papel claramente negativo en el desarrollo de los acontecimientos. "Han revolucionado este tema y han provocado amenazas y, sobre todo, desprecios", se lamenta.

Denuncia que algunos medios han rodeado a la agrupación de un halo de clandestinidad, al afirmar que no se sabe con qué apoyos cuentan ni de dónde vienen. El miembro del grupo aclaró ayer a DEIA que sus ayudas procederán del Gobierno vasco y de varias asociaciones culturales -con estas últimas ya han contactado-, como sucede con toda Euskal Etxea. La prensa local ha sembrado la sospecha de que la asociación podría tener más motivaciones que las culturales, ya que señala como más que probable que se presente a las elecciones.

Los impulsores, que viven en Castro, al igual que otros muchos vascos, mantienen la ilusión depositada en una idea labrada "desde hace mucho tiempo", pero materializada recientemente debido al número de apoyos recabados que, si bien "no son muchos", ofrecen una colaboración "totalmente desinteresada". "Unos se han ofrecido para dar clases de danza, otros para tocar el txistu... No son muchos porque todavía no hay nada tangible, pero los que hay están muy interesados", comenta entusiasta.

El proyecto todavía se encuentra en la fase fundacional y los objetivos de sus impulsores son dar clases de euskera, enseñar danzas vascas, disfrutar de la gastronomía e impulsar los deportes autóctonos.

El Gobierno tiene registrados diez centros similares en el Estado y 164 en todo el mundo

La propuesta de abrir una Euskal Etxea en Castro Urdiales no es una novedad a nivel estatal. Según el censo del Gobierno vasco, a día de hoy funcionan diez centros vascos en todo el Estado (Madrid, Barcelona, Málaga, Valladolid, La Rioja, Tarragona, Murcia, Valencia y Mallorca) y 164 a nivel internacional, con especial implantación en América del Sur -sólo en Argentina hay 78-.

La Ley 8/1994 del Ejecutivo de Gasteiz regula su creación y su dependencia con la administración vasca. Los requisitos a cumplir son sencillos. En primer lugar, la asociación interesada debe poseer una personalidad jurídica legalmente acreditada. Además, debe carecer de ánimo de lucro (su afán habrá de ser meramente divulgativo de la cultura vasca de modo desinteresado), y tener su sede fuera de Euskadi, porque precisamente ésa es su razón de ser.

El centro ha de aportar al Gobierno vasco la documentación que acredite que ha seguido correctamente el procedimiento, así como los datos que especifiquen la identidad de sus responsables. En un plazo máximo de dos meses, el Ejecutivo decidirá si da luz verde a la nueva Euskal Etxea.

Extraído de: deia.com

El proyecto de abrir una Euskal Etxea en Castro desata una ola de insultos y ...