miércoles. 30.11.2022

Es candidata a la pedanía por el PP.

Por segunda vez, María del Carmen Rodríguez Rivero, Carmina, es candidata por el Partido Popular a la Alcaldía de la pedanía castreña de Oriñón, a la que no pudo acceder hace cuatro años por tan sólo una diferencia de 6 u 8 votos, por lo que ahora vuelve y expone sus razones a través de la siguiente entrevista:


PREGUNTA.- El no triunfar plenamente hace cuatro años ¿qué recuerdos le vienen a la mente?

RESPUESTA.- Mi intención era conseguir que nuestro pueblo saliera del letargo, más bien paralización, en que se encontraba. Fue el aliciente y objetivo principal para decidirme a presentarme. Oriñón no podía seguir en aquellas circunstancias. Ahora lamento, incluso más que en aquellos momentos, no haber conseguido triunfar, porque no hemos avanzado nada, es más, estamos muchísimo peor que entonces. Algunos problemas han aumentado, y han aparecido otros, producto, en su mayor parte, por la no resolución de los que existían.

P.- Después de la experiencia vivida, ¿qué pretende aportar para que el pueblo, según dice, salga adelante, que recupere el tiempo pedido?

R.- Son muchos y variados los proyectos que tengo en cartera, todos ellos, lógicamente, serán los que fundamenten ese futuro que deseamos para nuestro pueblo. Por ejemplo, establecer mayor control y seguimiento urbanístico, así como ejecutar el Plan Urbanístico del pueblo. Establecer una red de saneamiento de las aguas residuales y fluviales, sin olvidar el asfaltado de las calles de Oriñón y Sonabia con las adecuadas canalizaciones; canalizar hacia la fuente el agua que se desliza por la carretera; ampliar la carretera de acceso a Oriñón a la altura del cámping... Todo ello en lo que se refiere, prácticamente, a urbanismo.

P.- ¿Cómo afrontará las necesidades sociales del pueblo?

R.- Quisiera comenzar por la construcción de un consultorio médico, promover la construcción de viviendas de protección oficial, reparar profundamente la iglesia, poner en marcha un transporte urbano diario, colocar un repetidor que mejore la recepción de los canales de televisión, emisoras de radio y telefonía móvil, así como algo por lo que venimos suspirando desde hace años: la construcción de un acceso desde Islares a Oriñón.

P.- En cuanto al centro del pueblo, en concreto, ¿qué soluciones aportará?

R.- Establecer un mayor control del mercadillo de los domingos y obligar a cumplir las ordenanzas, porque ahora aquello es un caos y nadie pone soluciones, con lo sencillo que sería controlar este asunto con el establecimiento de un mayor control policial, que se extendería también a otras zonas del pueblo. Ampliar la cuantía de las subvenciones del Ayuntamiento de Castro Urdiales porque, con ello, conseguiríamos llevar a cabo cosas muy importantes. Resolver la limpieza y acondicionamiento del río, construir aparcamientos públicos, algo de lo que Oriñón está tan necesitado; colocar vados en las calles del pueblo; ampliar la zona de prohibición de aparcamiento y obligar a su cumplimiento, algo que no se hace en la actualidad. Los coches aparcan y nadie lo remedia.

P.- Si sueña con una mejor calidad de vida para Oriñón, ¿qué más aportaría para ello?

R.- Sin duda alguna crear una Casa de Cultura, por la que suspiramos todos los vecinos; establecer un servicio de retirada de animales callejeros; construir un polideportivo, sin olvidar habilitar la ruta del saneamiento Oriñón-El Pontarrón como paseo peatonal; así como la protección de la ladera en la carretera de acceso a Sonabia.

P.- Como se puede comprobar con sólo acercarse a la iglesia, cuatro farolas de tipo alfonsino se han dejado deteriorar sin llegar a colocarlas, ¿qué ha ocurrido con este caso en concreto?

R.- Pues bien, el actual alcalde José Guzmán solicitó al Ayuntamiento de Castro Urdiales la cesión de cuatro farolas de las que fueron retiradas del entorno del puerto; efectivamente, le fueron concedidas, las almacenó junto a la iglesia y allí han estado hasta que varias de ellas han sido destrozadas. A este respecto, en la última Junta celebrada el pasado día 9, le pregunté al alcalde qué iba a hacer con dichas farolas, y me contestó que “habrá que llamar a un chatarrero para que se las lleve”. Es increíble esta postura cuando se trata de unas luminarias que hubiesen adornado formidablemente el entorno de nuestra iglesia.

Extraído de: elalerta.com

Carmina Rodríguez quiere dar calidad de vida a Oriñón