martes. 16.07.2024

La Ikurriña de Hondarribia se quedó en casa gracias a una txanpa final

maravillosa. Hondarribia-Pasquier perdía cuatro segundos respecto a

Pedreña a mitad del último largo, pero una gran reacción de lo remeros

hondarribiarras les aupó hasta la victoria con seis segundos de ventaja

sobre Pedreña. Diez segundos en 500 metros. Es la séptima bandera que

gana este año la Ama Guadalupekoa, sin contar la conseguida por la

trainera B, y suman ya cinco triunfos en la Liga San Miguel.
La tanda comenzó con un primer largo muy igualado entre Castro,

Pedreña, Hondarribia-Pasquier y Orio-Candy G.Eibar, hasta que La

Marinera metió la directa. Por la calle cuatro se marchó ligeramente y

en la primera ciaboga tenía tres segundos de diferencia sobre Pedreña y

Hondarribia. Lo que nadie esperaba era que en la maniobra el proel

castreño, José Ramón Carasa, se fuera al agua. La trainera cayó hacia

estribor y la embarcación se quedó con doce remeros.

Hondarribia

y Pedreña aprovecharon ese accidente, o error, de los castreños para

situarse en proa de regata. Castro no perdió la cara a la regata en

ningún momento e, incluso con uno menos, recortó dos segundos la

diferencia de Hondarribia y Pedreña en el segundo largo. La lucha entre

Pedreña y Hondarribia fue igualadísima durante más de media regata. En

la tercera ciaboga, la diferencia no llegaba al segundo. Esta tercera

maniobra resultó de nuevo fatídica para Castro. Sergio Carrión, que se

colocó de proel al caer el títula, acabó en el agua y los de La

Marinera se quedaron con once remeros.

Por delante, la emoción

fue creciendo. Pedreña salió mejor de la maniobra y tomó la cabeza con

cuatro segundos de diferencia sobre Hondarribia. La ola marcaba por la

calle uno en los últimos metros y Hondarribia supo agarrarse a ella.

Con una txanpa final espectacular y digna de recordar, ni siquiera

necesitó un minuto para recortar la ventaja de Pedreña. No sólo eso.

Remontó y aumentó palada a palada su renta hasta los seis segundos,

ante una afición que aupaba a los suyos.

Si Castro acabó con

once remeros, Hondarribia terminó la regata con el remero número

catorce, o sea la afición, empujando al bote como un remero más. Los

trece remeros que ganaron la Ikurriña de Hondarribia son Mikel

Orbañanos, Gonzalo Carrión, Imanol Ugartemendia, Gorka Puertas, Eñaut

Labaien, Aitor Mendizabal, Ander Otero, Karlos Mendizabal, Gorka

Vértiz, Iñigo Vértiz, Asier Puertas, Asier Puertas, Osertz Alday y

Aritz Gallego, con Joseba Amunarriz de patrón.

Orio aprovechó la

mala suerte de Castro para adelantarle casi en la línea de llegada. 70

centésimas separaron a ambos botes. La San Nikolas quedó quinta en la

clasificación final. A los entrenados por Aizperro se les vio faltos de

chispa y sin la alegría de la víspera. La semana pasada también les

ocurrió algo similar.

La regata de Castro fue digna de elogio.

Es difícil aventurar lo que hubiera ocurrido si no sufre el doble

percance, pero ayer realizaron la mejor regata de la temporada. En la

general, Hondarribia y Castro mantienen sus posiciones. Orio y Pedreña

vuelven a intercambiarse puestos en favor de los cántabros.

Arkote fue tercero

El

equipo que más nota los cambios de un día para otro es Arkote. Popi

González cuenta en su plantilla con chavales jóvenes procedentes de

Deusto, nuevos en una Liga de este nivel. A pesar de ello, están

remando regatas y cogiendo experiencia, algo fundamental para rendir en

un futuro. Con remeros más curtidos y con el bloque titular, el bote

anda mucho. Ayer volvieron a demostrarlo. Repitieron el tercer puesto

de Plentzia y en la clasificación general se colocan séptimos.

Urdaibai

pierde ese puesto y ahora es octavo. Los bermeotarras no reaccionan y

ayer volvieron a fallar. Esta semana han perdido mucho tiempo de salida

y Patxi Bilbao no encuentra la forma de que ande el bote. Terminaron

novenos a 40 segundos de Hondarribia.

La Liga San Miguel se

mueve por parejas en la clasificación. Otros dos botes que mantienen

una lucha cerrada son Zarautz y Cabo. Los gallegos son ahora quintos

gracias a la buena regata que realizaron en Hondarribia. De menos a

más, fueron cuartos y a punto estuvieron de pasar a Arkote en la txanpa

final. Durante el fin de semana han ofrecido una gran impresión.

Zarautz sigue a lo suyo. Durante tres largos remaron junto a Cabo da

Cruz y bajaron algo en el último.

Mecos dio la talla

En

la primera tanda, Mecos sí fue ayer la que la afición al remo espera.

Ganaron bien su tanda y se encaramaron al séptimo lugar. Un solo

segundo les separó de Orio y Castro. Pasai Donibane dejó por detrás a

dos botes. Los sanjuadarras dieron mejor imagen y realizaron una buena

regata. En su tanda, Zumaia introdujo cambios importantes en el bote.

Cinco remeros de la trainerilla titular se quedaron en tierra y

finalizaron undécimos. El que está cada vez más hundido es Laredo. Su

buen inicio de Liga no se ha visto refrendado en posteriores regatas.

Los proeles de Castro se cayeron en la misma ciaboga

La memoria del aficionado arraunlari no recuerda un caso similar al

ocurrido ayer en aguas de Hondarribia. Los dos proeles de Castro se

cayeron al agua, uno en la primera ciaboga y el otro en la tercera.

Cuando los castreños se acercaron a la primera maniobra, José Ramón

Carasa no pudo aguantar el equilibrio y, ayudado por una pequeña caída

del bote a estribor, perdió el equilibrio. En ese momento, Sergio

Carrión abandonó su puesto de cobre y se situó de proel. El

polifacético cantabro, que ha remado en todos los puestos posibles en

una trainera, tuvo la misma mala suerte de su compañero y también acabó

en el agua. Castro llegó arrastrando el remo del proel. La regata de

los castreños estaba siendo sensacional. Durante más de siete minutos

sólo perdieron tiempo en las ciabogas y eso que iban con uno menos.

Extraído de: diariovasco.com

Una txanpa final de ensueño da a Hondarribia la victoria en su bandera