miércoles. 19.06.2024

Los 56 vecinos de las calles Manuel Díaz Munío y Antonio Burgos, afectados por el incendio del pasado miércoles, aún no saben cuando podrán volver a sus casas. Se encuentran a la espera de las pruebas técnicas que una empresa de control y calidad está llevando a cabo para verificar el estado de los pilares y vigas afectados por las llamas. Al filo de las ocho y media de la mañana de ayer, se llevó a cabo una primera inspección visual de la zona, en la que se pudo comprobar que las vigas más próximas al incendio estaban dañadas. Para determinar el alcance real del problema, se recogieron muestras de los pilares para comprobar en el laboratorio si se ha visto afectada su capacidad de resistencia.

Según ha podido saber este periódico, los resultados de estos ensayos podrían conocerse durante la jornada de hoy o el próximo lunes. De la conclusión de estas pruebas depende que los vecinos vuelvan pronto a sus casas o se demore el retorno a sus hogares.

Causas

Aunque todavía no hay confirmación oficial de las causas que desencadenaron el incendio de la madrugada del miércoles, se da por buena la hipótesis de que el fuego se originó como consecuencia de un cortocircuito producido en uno de los coches estacionados en el garaje. Además del vehículo en el que comenzaron las llamas, quedaron completamente calcinados otros dos turismos, un todoterreno, una furgoneta y dos motos. También sufrió serios desperfectos la instalación eléctrica del garaje a nivel de saneamiento de fecales y pluviales. A todo ello hay que unir varios desperfectos en las escaleras de algunos bloques, muy afectados por la fuerte humareda.

Recordemos que este incendio obligó al desalojo de sus casas de unas 300 personas, sin que, afortunadamente, hubiera que lamentar ningún herido, si bien los efectivos de la DYA tuvieron que atender a varios vecinos por inhalación de humo. Salvo los 56 vecinos que permanecen a la espera de los informes técnicos, el resto hacen ya vida normal en sus domicilios.

Sensaciones

Los sentimientos de impotencia, enfado y resignación que reinaron el martes entre los 56 vecinos que aún no han vuelto a sus casas, seguían ayer latentes en los portales 14, 16, 18 y 18-A. No es para menos, teniendo en cuenta que tendrán que volver a pasar esta noche fuera de sus viviendas hasta que se garantice que la estructura de los bloques no se ha visto afectada.

«Estamos angustiados porque las noticias cada vez son más preocupantes. Las casas están llenas de hollín, sobre todo en las paredes y las cortinas. Es muy grave, pero el asunto nos lo estamos tomando con paciencia», señalaba en la tarde de ayer una de las vecinas del portal 18 que se hospeda de momento con unos familiares. Muchos otros duermen en hostales, «aunque el seguro nos ha dicho que podemos alquilar». No obstante, muchas de estas familias reconocen que aunque la situación es complicada el trato que están recibiendo es bueno. «Por lo menos, la atención está siendo exquisita, nos están tratando muy bien», dicen.

Al igual que el miércoles, durante la jornada de ayer los afectados pudieron acceder a sus viviendas, siempre en compañía de un bombero, para recoger pertenencias.

Extraído de: eldiariomontanes.es

La vuelta a casa de los afectados por el incendio depende de un informe técnico