viernes. 03.02.2023

La asociación Roberto el Pirata ha pedido en nota de prensa la conformación de una comisión de fiestas para que las fiestas sean verdaderamente populares y participativas y para estudiar el problema de los horarios de cierre de cara a las fiestas de los próximos años.


NOTA DE PRENSA

En relación a la noticia aparecida recientemente en los medios locales según la cual el Ayuntamiento devolverá la fianza a las choznas por no haber tramitado debidamente la sanción en tiempo y forma, y no porque no estuviera en su ánimo no hacerlo, dando a entender que lo ocurrido este año no sucederá los años venideros porque en materia de horarios a partir del próximo serán a buen seguro más rigurosos, la asociación Roberto el Pirata comunica lo siguiente:

Que nadie se cree que la noche del Coso Blanco las choznas fueran los únicos que cerraron tarde. Que el resto de la hostelería cerró a su hora es algo que solo se puede creer quien no bajara esa noche o nos quiere tomar sencillamente por bobos, pues quien más quien menos cierra esa noche más tarde de lo habitual y el celo con que en cuestión de horarios el actual Ayuntamiento ha querido distinguirse y quiere distinguirse en el futuro obedece a otras razones no dichas, al deseo de quedar bien con la parte de la hostelería que trabaja de noche, para quien las asociaciones culturales y deportivas son unos competidores no deseables.

La asociación Roberto el Pirata no entiende que quieran restringirse los horarios durante la Semana Grande ni en Coso Blanco, máxime cuando las choznas están situadas donde están y no molestan a nadie que sepamos, salvo a alguna julia o algún barbo de la bahía. Y no lo entiende porque por la razón que sea, de todo el pueblo, el lugar en que están es el último en llenarse de gente.

Todos sabemos que el negocio de las fiestas no está en San Guillén, que quienes hacen el negocio esos días son los establecimientos del parque y los del centro. Todos saben lo concurrido que está el centro del pueblo esas fechas y lo desangeladas que están las choznas hasta muy última hora de la noche, por lo que querer limitar los horarios, sabiendo como saben el perjuicio que ello supondría para las choznas, no puede tener otro fin que el de dar el definitivo golpe de muerte a las mismas en el área de San Guillén.

Y es que el celo en materia de horarios no solo pone seriamente en duda la viabilidad de las choznas (nosotros no hemos ganado más que 1035,72 euros en todas las fiestas; 1335,72 cuando se nos devuelva la fianza) sino que ofrecería de las mismas fiestas un modelo cuando menos pintoresco: hasta las cuatro a San Guillén si lo desean y a partir de entonces a la disco, no vaya a ser que parte de los hosteleros se nos quejen, o a casita. Que tanta fiesta, ya se sabe, no viene bien a nadie y en Castro la fiesta tiene un límite.

Si lo que el Ayuntamiento quiere es que las fiestas sean verdaderamente populares y participativas, debería empezar por reunir a todas las asociaciones culturales, deportivas y de hostelería y organizar una comisión de fiestas, como se hace en otros lugares. Pues, por de pronto, en ningún lugar está dicho que las choznas tengan que estar en San Guillén y las casetucas en el centro y no al revés. Y si el problema son los horarios, si se trata de respetar horarios, que lo hagan todos, hosteleros inclusive.

Eso o dejar las cosas como están, que la hostelería siga por su lado, y las choznas, por unos días, con una mayor flexibilidad en los horarios, donde están por el suyo (marineros con marineros y pescadores con pescadores, como se suele decir en Castro), porque ponerse serio con los horarios dejando lo demás como está solo beneficia a quienes sabemos y deja sin salida a quienes tratan de sacar unos cuantos cuartos esos días con los que desarrollar distintos planes y programas sin ánimo de lucro el resto del año.

La asociación Roberto el Pirata aboga por conformar una comisión de fiestas que aborde...