martes. 29.11.2022

El Juvenil Nacional apeló a su comunión con el Peru Zaballa para reencontrarse con la victoria. En un partido en el que los rojillos no brillaron y, quizás, no merecieron tanto premio, se impusieron al Bilbo y ponen fin a tres semanas consecutivas sin sumar antes de afrontar dos nuevos partidos a domicilio.


Ficha técnica
CFS Castro Urdiales: Javi, Álvar, Barbero, Pedro y César (1). Nacho, Andoni (1), Raúl, Iván, Mikel, Chepe (1) y Darío.
Bilbo FS: Iñigo, Alday, Xabi, Iker y Asier. Aitor, Mikel, Jon, Egoitz, Iván (1), Samuel y Beñat.
Árbitros: José Huerta Cortabitarte y Roberto Vigeriego Maquilón, del Comité cántabro. Actuó como cronometrador Mario Antolín Incera, también de Cantabria. Amonestaron a Andoni y Raúl por parte local y a Iván y Aitor por el bando visitante.
Goles: 1-0 Min. 12 César, 1-1 Min. 26 Iván, 2-1 Min. 27 Andoni, 3-1 Min. 33 Chepe

El partido ante un viejo conocido como el Bilbo era fundamental para los intereses de los castreños de estar en la zona alta de la tabla. Tras dos derrotas lejos de tierras cántabras y la jornada de descanso, los rojillos necesitaban los tres puntos para no perder la estela de los primeros por lo que la responsabilidad era máxima.


Esa circunstancia pareció atenazar a los locales, que durante los minutos iniciales estuvieron totalmente a merced de los bilbaínos. Los castreños eran incapaces de superar la presión de los visitantes y además veían como perdían balones continuamente en situaciones delicadas que obligaban a Javi a salvar los muebles. Fueron unos minutos de agobio para un equipo que parecía desconectado y sin la habitual fluidez en su circulación del balón.

A medida que transcurrían los minutos, el Castro iba encontrándose, pero aún distaba mucho de ser el equipo que acostumbra, permitiendo que los de Roberto Varona siguieran siendo el bando que más peligro creara en sus llegadas. Hasta que, mediada la primera parte, una rápida contra de los rojillos era remachada por César en el segundo palo, poniendo a los cántabros por delante que desde ese momento estuvieron mucho más asentados pese a seguir sin mostrar buen juego.

Tras el paso por los vestuarios nuevamente los visitantes fueron mejores y volvieron a poner en aprietos a un Javi que fue el mejor de los rojillos en la mañana del domingo. Tras el aluvión inicial de los vizcaínos, y cuando parecía que los rojillos equlibraban la posesión, una contra del Bilbo suponía el empate que premiaba la mejor disposición de los bilbaínos.

Pero, si la pasada semana en tierras navarras el acierto de cara a puerta no estaba con los rojillos, esta jornada iba a ocurrir todo lo contrario. Apenas unos instantes después al empate, un saque de esquina era rematado por Andoni, que volvía a poner por delante a los rojillos, esta vez ya de manera definitiva.

El gol noqueaba a los visitantes, que pese a haber sido mejores se veían por debajo por su falta de acierto. Una nueva acción de estrategia, tras un libre indirecto en el lateral del área bilbaína suponía el 3-1, conseguido por Chepe, y llevaba a una recta final de partido en la que los vascos no tenían más remedio que apostar por el portero jugador.

El Castro defendió bien la inferioridad, mostrando oficio y la seguridad de la que hasta ese momento había carecido, y apenas pasó peligro a excepción de un balón al segundo palo ante el que respondía con una gran parada un Dario que había sustituido en la recta final a Javi. Esa opción fue la última del Bilbo para reengancharse al partido, permitiendo al Castro sumar una victoria fundamental en sus aspiraciones y que permite a los de Adrián Lesaga seguir soñando con reengancharse al vagón cabecero.

 

El Juvenil Territorial cerró el primer pleno de la temporada

El primer pleno de victorias de la temporadas, Tercera, División de Honor y Segunda Juvenil, lo cerraron estos últimos con su cuarto triunfo consecutivo en la siempre complicada cancha del Colegio Pío Baroja bilbaíno. Los rojillos, que se sitúan terceros, igualados con los dos primeros, pero con un encuentro más disputado, tuvieron que sobreponerse a las bajas y a la habitual dureza de los equipos de Otxartabe. Los de Gonzalo Zubiaurre hicieron un partido práctico y prolongan una semana más su racha de victorias, que les permiten soñar con luchar por las primeras posiciones y el ascenso de categoría.

El cadete del club no fue menos y también ganó, en esta ocasión en Portugalete al Jarrilleros por 3 goles a 7. Los rojillos continúan sumando sus partidos por victorias y encabezan la tabla de su grupo antes de afrontar su jornada de descanso.

Peor fortuna corrió el cadete de la Escuela Municipal, que sumó su segunda derrota consecutiva, esta vez ante el Goiztiri, y ve como las cinco primeras posiciones se escapan hasta cuatro puntos de ventaja.

FUTBOL SALA/ El CFS Castro Juvenil vence pero no convence