miércoles. 19.06.2024

Un empresario vasco identificado como J.J.M.M., de 53 años y vecino de la localidad vizcaína de Ortuella, apareció ayer decapitado y desnudo en la playa de Dícido, en la pedanía castreña de Mioño. Al cierre de esta edición, los investigadores de la Guardia Civil no descartaban ninguna hipótesis.

Al parecer, el hombre, que regentaba una inmobiliaria, atravesaba una difícil situación económica. Fuentes próximas a la investigación aseguraron que J.J.M.M. había llegado a comentar en su entorno familiar y laboral la posibilidad de acabar con su vida. Su vehículo fue localizado en las inmediaciones de los acantilados de Mioño.

La Policía Judicial ha abierto una investigación para esclarecer si la decapitación «tuvo origen violento» o si fue consecuencia del choque del cuerpo «con una roca u otro elemento» en medio del fuerte oleaje que sacudió ayer el Cantábrico. No obstante, las conclusiones definitivas las aportará la autopsia, que será practicada probablemente durante el día de hoy, según precisó la Delegación del Gobierno en Cantabria.

Cuerpo «intacto»

El propietario del merendero 'La Encina', Alfredo da Silva, fue quien dio la voz de alarma al filo de las dos y media de la tarde al percatarse de la presencia del cuerpo flotando en el agua. «Me he quedado atónito y he llamado a la Policía Local», comentó, aún conmocionado por el macabro hallazgo.

El fuerte oleaje arrastró en repetidas ocasiones el cadáver del hombre a la playa. Para evitar que la marea lo devolviera de nuevo al mar, los agentes desplazados a la zona optaron por retirar el cadáver del arenal y trasladarlo al merendero, situado en las proximidades.

Una vez allí, el cuerpo permaneció custodiado por la Policía Judicial de la Guardia Civil, a la espera de la llegada del juez y del equipo forense. Aunque los efectivos policiales intentaron localizar la cabeza de la víctima, el «complicadísimo» estado de la mar impidió a los equipos de emergencias salir a explorar la costa a fondo. Pese a ello, no descartaron reanudar hoy las labores de rastreo en caso de que amaine el temporal.

El cuerpo de J.J.M.M. estaba «intacto» y no presentaba signos de haber permanecido «mucho tiempo» en el agua, según explicaron sanitarios de la DYA de Castro Urdiales. Tan sólo vestía un calcetín. Además, el corte del cuello era «muy limpio», según precisaron a este periódico fuentes cercanas al caso.

Extraído de: elcorreodigital.com

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