lunes. 05.12.2022

La Guardia Civil de Tráfico y la Policía Local de los ayuntamientos de Santander, Colindres, Santoña, Castro Urdiales, Cabezón de la Sal y Marina de Cudeyo iniciarán mañana una campaña para intensificar los controles contra el uso del teléfono móvil por parte de los conductores.
Así, hasta el día 25 se realizarán en Cantabria entre 3.000 y 5.000 controles para concienciar sobre el riesgo que supone el uso de los móviles mientras se conduce.

Según informó la Delegación del Gobierno en Cantabria, está demostrado que conducir y hablar por teléfono al mismo tiempo es una circunstancia que distrae la atención de la conducción y, según diversos estudios, la posibilidad de sufrir o provocar un accidente se multiplica por cuatro.

El año pasado se produjeron en España 100.508 accidentes de circulación en los que fallecieron 3.823 personas, y en un 36 por ciento de ellos la distracción aparece como factor concurrente, porcentaje que aumenta hasta el 43 por ciento de los casos en carretera y disminuye al 29 por ciento en zona urbana.

Por ello entre el 12 y el 25 de noviembre, la Dirección General de Tráfico llevará a cabo una campaña especial en toda España con la intensificación de controles sobre el uso de móviles y otras conductas que provocan distracción durante la conducción, con la intención de trasladar a la sociedad la idea de que "hablar por el móvil mientras se conduce puede ser una cuestión de vida o muerte".

Tráfico quiere aumentar la concienciación de los conductores acerca de que utilizar el móvil genera un elevado riesgo de distracción, según diferentes estudios. Así, tras un minuto y medio de hablar por el móvil (incluso con manos libres) el conductor no percibe el 40% de las señales, su velocidad media baja un 12%, el ritmo cardíaco se acelera bruscamente durante la llamada, y se tarda más en reaccionar.

Algunos estudios constatan que la peligrosidad por un uso inadecuado puede llegar a ser equiparable a la conducción con exceso de alcohol, porque mientras se habla y conduce se pierde la capacidad de mantener una velocidad constante y de guardar la distancia suficiente con el vehículo que circula delante, Además, el tiempo de reacción aumenta considerablemente: entre 0,5 a 2 segundos, tiempo en el que se recorren entre 23 y 70 metros a 120km/hora.

Esta práctica al volante esta penalizada con una sanción de 91 a 300 euros y la suspensión del permiso de conducir por un tiempo mínimo de un mes y máximo de tres. Además, supone la pérdida de tres puntos.

En los dos primeros años de aplicación del Permiso por Puntos, un 14 por ciento de las denuncias formuladas lo fueron por utilización del teléfono móvil durante la conducción.

Extraído de: eldiariomontanes.es

Tráfico inicia una campaña contra el uso del móvil mientras se conduce