domingo. 27.11.2022

Las personas con discapacidad lo tienen un poco más fácil en Castro Urdiales. El Ayuntamiento dispone de un programa específico para que quienes padecen problemas de movilidad puedan salir a la calle. El nombre del servicio lo dice todo: 'Sube y baja'. La Administración local destina algo más de 24.700 euros anuales a un plan que se puso en marcha en 2004 y que permite que los beneficiarios puedan tomar un café, ir al médico o acercarse a disfrutar del privilegiado paisaje de la bahía. En total son quince personas, ocho de las cuales lo utilizan casi a diario.

«Quienes lo necesiten sólo deben solicitarlo en Asuntos Sociales, ellos nos pasan el expediente y nosotros nos ponemos de acuerdo con el usuario», detalla Rafael Gómez, presidente de la DYA. La asociación se hizo con el servicio en octubre del año pasado, después de que el Consistorio lo sacase a concurso. Así que la coordinación del programa corre enteramente a su cargo. «Ellos nos dicen la hora a la que quieren bajar y la hora a la que quieren que les subamos. Es una labor social que hay que prestar», apunta Gómez, convencido de la importancia de un trabajo que tiene su punto álgido en los meses de verano, con la llegada del buen tiempo.

Encarcelados en casa.

La mayoría de los usuarios son habitantes de la zona antigua de la localidad. Allí, la estructura de los edificios hace imposible la instalación de ascensores y, en ocasiones, de cualquier otro método mecánico que facilite salvar los obstáculos. En barrios como el de Los Marineros, vivir en un cuarto piso y estar en silla de ruedas o, simplemente, haberse roto una pierna supondría quedar encarcelado en casa o a expensas de que algún vecino, amigo o familiar les echen una mano para salvar escaleras. «Hemos probado con algunos aparatos como la 'oruga', pero hay casas en las que es imposible utilizarla y, además, es un sistema lento que demoraría el proceso», cuenta el presidente de la DYA.

No les ha quedado más remedio que trasladar a los usuarios a puro músculo y ayudados tan sólo por una «silla especial que ahora llevan todas las ambulancias». La entidad sanitaria ya desarrollaba un programa parecido y por su cuenta antes de que el Ayuntamiento decidiese hacerlo oficial. «Entre 1997 y 2004, facilitábamos la salida a la calle a todos los que lo solicitaban», recuerda Gómez. Luego, el Consistorio adjudicó el servicio a la Cruz Roja, que lo desarrolló hasta 2006.

Extraído de: elcorreodigital.com

'Sube y baja' / La DYA gestiona este servicio con un presupuesto municipal de ..