miércoles. 28.02.2024

La histórica disputa que libran el Ayuntamiento de Muskiz y el de

Castro para aclarar los límites geográficos de sus municipios está cada

vez más cerca de solucionarse. De hecho, ambas corporaciones ya han

designado a sus comisiones para sentarse a dialogar. El pleno municipal

que celebró ayer la localidad minera aprobó por unanimidad que sean

seis sus representantes en la mesa de negociaciones: el alcalde,

Gualber Atxurra, y tres concejales de la oposición, así como un

secretario y un perito.
Ambos municipios mantienen discrepancias sobre los límites de sus

fronteras en la zona de Ontón. «Las diferencias se remontan al año

1889», explica Atxurra. Y es que después de la segunda guerra carlista

se destruyeron los mojones que delimitaban ambos territorios con el fin

de construir trincheras. Desde entonces, las posturas de las dos

corporaciones se han revelado inamovibles. «Nos acusan de invadir su

territorio, pero lo cierto es que son ellos los que se quieren apropiar

de un terreno que no les pertenece», sostiene el regidor. La superficie

objeto de la polémica afecta a entre 200 y 400 hectáreas.

El

Ayuntamiento de Castro ya dio luz verde el pasado mes de mayo a la

composición de la junta que acudirá a las reuniones. Así, una vez

formalizados ambos comités, el inicio de las conversaciones es cuestión

de meses. En total, 24 personas tomarán parte en las negociaciones, en

las que también estarán representados tanto el Gobierno cántabro como

el Ejecutivo de Vitoria. Será el primer encuentro en treinta años que

celebren ambas corporaciones con el fin de zanjar el conflicto. «Desde

la década de los 70, no se ha oficializado ninguna reunión», subraya

Atxurra. Es más, la Corporación castreña estudió incluso la posibilidad

de que la disputa se dirimiera en los tribunales.

Con el

objeto de que prevalezca su tesis, el Consistorio minero encargó en

julio a la Diputación la redacción de un estudio sobre la superficie de

la controversia. Y el departamento foral de Urbanismo se embarcó en la

misión de encontrar las escrituras que demuestren que el polémico

terreno pertenece a Muskiz. «En la reunión, sólo presentaremos los

informes que podamos acreditar fehacientemente», apostilla el alcalde.

Extraído de: elcorreodigital.com

Muskiz y Castro retoman 30 años después la negociación de sus límites