jueves. 18.04.2024

Una mancha de color amarillento, que se extendía el jueves a lo largo de varios kilómetros entre las localidades cántabras de Noja y Castro Urdiales, llegó anteayer a la costa vizcaína. Las autoridades sanitarias activaron la alerta y se avisó a los socorristas de las playas para que estuvieran vigilantes ante la cercanía de este extraño fenómeno.

Se trataba de una gran extensión de agua impregnada con una alta concentración de protozoos, microorganismos ni animales ni vegetales con una sola célula que resultan inocuos para el ser humano y no representan ningún peligro para los bañistas ni para la calidad del agua, indicaron fuentes sanitarias. «No ha llegado a las playas, pero si lo hiciera, no supondría ningún problema para las personas», insistió ayer un portavoz oficial del departamento.

Pequeños regueros

Los vigilantes de las playas, atestadas de gente por la llegada del buen tiempo, otearon el litoral con prismáticos en busca de la mancha amarilla, que se situaba en torno a una milla y media de la costa vizcaína. A lo largo del día de ayer, la extensión fue mermando hasta quedar en pequeños regueros, algunos de los cuales fueron detectados en la entrada al Puerto de Bilbao.

Además del área de Sanidad y los puestos de socorro, también se dio aviso al Departamento de Medio Ambiente por si la presencia en el agua de protozoos pudiera afectar a la pesca. Técnicos del instituto tecnológico Azti de Sukarrieta recogieron una muestra de la mancha para su análisis, cuyos resultados se conocerán en los próximos días, indicaron las mismas fuentes.

Extraído de: elcorreodigital

La mancha amarilla se acerca a la costa