domingo. 26.05.2024

«Hoy

será, sin dudarlo, el día más feliz en la vida de mi padre», aseguró

ayer Jesús Gutiérrez Castro, uno de los hijos del conocido empresario

castreño Manuel Gutiérrez Elorza, ' Lolín', a quien hoy se rendirá

homenaje en su Castro Urdiales natal. Los actos comenzarán a las 13

horas, con el descubrimiento de una placa conmemorativa con el nombre

del ex alcalde regionalista en una de las zonas más concurridas de

Castro Urdiales, el paseo marítimo, que pasará a llevar su nombre por

decisión del pleno municipal. Posteriormente, en el transcurso de una

multitudinaria comida que tendrá lugar en el hotel Las Rocas, el

presidente regional, Miguel Ángel Revilla, entregará a Gutiérrez Elorza

la Medalla de Plata de Cantabria.


Para Jesús Gutiérrez, el

menor de los ocho hijos de 'Lolín', la de hoy será «una jornada más

emotiva para mi padre que cuando le concedieron la Medalla al Mérito en

el Trabajo que le entregaron en noviembre por sus 50 años de duro

trabajo». Jesús no duda: «al fin y al cabo mi padre siempre ha estado

dividido entre dos grandes amores: su pueblo y su familia». El homenaje

de hoy en su pueblo, la entrega de una distinción por parte del

presidente regional en un acto en el que estará rodeado de todos sus

amigos, «será su mejor día porque se unen su vida laboral, la familia,

sus amigos y su amada ciudad», afirma Jesús Gutiérrez.

El hijo

menor del empresario castreño habla de su padre con entusiasmo «al

igual que lo haría cualquiera de sus ocho hijos», afirma con

rotundidad.

Manuel Gutiérrez Elorza nació el 24 de agosto de

1926. Empezó a trabajar a los 13 años yendo a muchos kilómetros, hasta

Vizcaya, en bicicleta. Era allí donde se proveía de leña para hacer pan

que luego distribuía en Castro Urdiales. A los 28 años se casó con

María del Carmen Castro, madre de sus ocho hijos. Justo en el año de su

matrimonio empieza su relación con el mundo del mar y las conservas.

Estos primeros contactos se producen a través de Jaime Croche, un

empresario italiano que acude a Gutiérrez Elorza y a otras personas de

Santoña para que le suministren pescado en barriles. De esta relación

nacerá lo que posteriormente se convertirá en el negocio familiar. El

empresario italiano marcaría la trayectoria empresarial y vital de

Gutiérrez Elorza quien le considera su segundo padre.

Sobre una huerta

Hace

tres décadas 'Lolín' comenzó a construir su negocio sobre una huerta de

la calle La Rúa. Con los beneficios y la confianza que depositaron en

él los bancos consiguió levantar un edificio de cuatro alturas. «Poco a

poco, con paciencia, mucho trabajo y entusiasmo», explica Jesús. Hace

ocho años, el empresario y alcalde regionalista de Castro Urdiales

durante tres legislaturas puso la vista en la actual ubicación de

Anchoas Lolín, en la zona de Brazomar.

Movido por sus

sentimientos y emociones no esperó a la segunda subasta de la parcela

situada a la entrada de la ciudad. Se presentó a la primera porque no

quiere perder los terrenos por los que había trabajado y se alza con la

propiedad del inmueble. En el anecdotario familiar se recuerda que José

Gancedo, consejero de Ganadería en aquel momento, dijó, al ver el

edificio construido en piedra caravista y formas redondeadas, «no me

extraña que piensen que estás haciendo un hotel». Gutiérrez Elorza le

replica: «hay que hacer una fábrica apropiada a la entrada de mi

ciudad».

Amigo de sus amigos

«Un hombre sencillo, amigo

de sus amigos, amante de su familia aunque a veces reservado de tanto

trabajar», así describe el menor de sus hijos a 'Lolín', que ha sido

también diputado regional durante veinte años. Este año, por motivos

sentimentales, Manuel Gutiérrez Elorza ha adquirido mediante subasta la

Cofradía de Pescadores de Castro Urdiales por más de un millón de

euros.

Hoy Manuel Gutiérrez Elorza vivirá una jornada

memorable. Cuando recibió la noticia de que le había sido concedida la

Medalla al Trabajo, el empresario dijo: «en mi generación hemos

trabajado tantos y tanto...». «Esa medalla, según su hijo Jesús, es un

símbolo para toda una generación y, en el fondo, aunque se la

concedieron a mi padre, hay mucha gente que ha trabajado tanto o más

que él».

Su despacho no tiene esquinas

«Mi padre es la pesadilla de los arquitectos porque tiene una manía:

que no haya aristas ni esquinas en las habitaciones. Su despacho no

tiene las tradicionales esquinas y es redondeado», señala Jesús, quien

recuerda que cuando se construyó la nueva fabrica hizo a los

arquitectos cambiar muchas veces el proyecto de obra. «Temo que le

espera lo mismo a los que hagan el proyecto de la Cofradía», afirma.

Manuel

Gutiérrez, sin saberlo, practicaba y conocía de manera innata el

feng-shui, un arte oriental de 6.000 años de antigüedad que ahora está

de moda y que busca armonizar la energía de una casa o un negocio.

Muchos empresarios, como es el caso del norteamericano Donald Trump,

confiesan que no construyen nada ni reforman sus oficinas y residencias

sin consultar previamente algún experto en feng-shui que apuesta por lo

suave y redondeado anulando las esquinas como hacia Lolín. ¿Habrá sido

ésta la razón de su éxito? Puede haber ayudado pero con seguridad,

también habrá tenido bastante que ver su trabajo.

Jesús

Gutiérrez explica que su padre llamó a sus cuatro hijos varones como

personajes de telenovela: José, Manuel, Jesús y Fernando, como se les

conoce, tienen nombre compuesto y todos tienen como segundo apelativo

el de Manuel, nombre paterno, y Fernando, nombre de su abuelo. «¿Pero

no los pongas completos porque más de uno va a pensar que te has

equivocado! bromea el menor de los hijos de 'Lolín'.


Extraído de: eldiariomontanes.es

Hoy se rinde homenaje al ex alcalde y empresario Manuel Gutiérrez Elorza