lunes. 20.07.2026

La guardia civil interviene durante una acto informativo sobre el centro de menores de Castro Urdiales

La tensión en torno al centro de menores migrantes no acompañados de Castro Urdiales volvió a elevarse durante el evento celebrado en el centro cultural La Residencia de Castro Urdiales el pasado viernes 27 de marzo, en el que se pretendía ofrecer "un espacio de diálogo y reflexión en torno a la acogida de menores y su impacto en el municipio".

Durante el evento, la Guardia Civil tuvo que intervenir en varias ocasiones, expulsando de la sala a varios de los asistentes.

A continuación publicamos de forma íntegra la nota de prensa del colectivo "Castro por la igualdad", recibida en nuestra Redacción:

NOTA DE PRENSA

En relación a la Mesa Redonda: Castro-Urdiales, ciudad de acogida.

El pasado viernes 27, asistimos a un evento organizado por Fanzinerosas en el Centro Cultural La Residencia, con la intención de arrojar un poco de luz sobre los servicios de acogida desde distintas perspectivas, contando para ello con protagonistas que cubrieron las realidades implicadas. Al comenzar el acto, nuestra compañera Rosa, organizadora y moderadora, explicó las condiciones en las que se desarrollaría la sesión. Se repartieron tarjetas entre el público para que escribieran preguntas o sugerencias, ya que no se permitirían interrupciones en el desarrollo de la charla. Tan pronto como se terminó la explicación, estas indicaciones fueron ignoradas sistemáticamente.

Desde CastroXlaIgualdad, habíamos recibido información por parte de algunos acompañantes de quienes alterarían el orden que, queriendo alejarse del boicot, decidieron ponernos en prealerta. Por este motivo, avisamos de antemano tanto a la Policía Local como a la Guardia Civil y fueron estos últimos quienes decidieron desplegar una patrulla a la hora de inicio de la sesión. Varios agentes entraron en la sala a medida que avanzaba el evento, interviniendo y expulsando a algunos de los asistentes que se resistían reiteradamente a mantener el orden y cumplir con las indicaciones de la organización.

A pesar de las interrupciones, algunas de las aportaciones de la mesa enmudecieron a quienes pretendían sabotear el acto. Pedro, presidente de la fundación Cuin, relató una escena vivida días antes en la casa recién abierta de Mioño, donde algunos niños, vecinos del pueblo, tomaron la iniciativa de acercarse a preguntar si podían salir a jugar al balón con ellos, como días antes habían hecho de forma espontánea. Después de él, Irune, educadora social, explicó que el proceso traumático de la migración afecta directamente a quienes lo viven, condicionando su adaptación, su estabilidad emocional y la manera en que se relacionan dentro de las dinámicas de acogida. El momento más emotivo llegó cuando Abdou narró su experiencia en el cayuco que lo llevó de África a las Islas Canarias. Además, se dirigió al grupo de agitadores para agradecer honestamente la generosidad del pueblo español y pedir una oportunidad para los recién llegados, en vista de los acontecimientos de las últimas semanas. Hubo quienes se sintieron aludidos cuando Angie, experta en sensibilización, alertó del peligro que presentan los discursos de odio para el proceso de acogida y cómo estos empeoran una situación que, ya de por sí, es complicada.

El evento era de acceso público y las normas quedaron definidas desde el primer momento: No se iban a tolerar interrupciones y las preguntas estaban programadas para el final de la charla. Los continuos altercados por parte de un sector del público hicieron que la policía tuviese que intervenir en múltiples ocasiones, resultando en un goteo continuo de expulsiones a lo largo de todo el acto. Hubo incluso quienes, más allá de su escepticismo, nos confesaron el bochorno que sintieron debido a la vergonzosa e inaceptable conducta demostrada por sus acompañantes. Estas acciones retratan a sus integrantes y suponen una falta de respeto al resto de los asistentes, al trabajo de los ponentes y a la propia organización del evento. Más inaceptable es, si cabe, la narrativa de victimización con la que ahora estos agitadores pretenden enmascarar sus comportamientos disruptivos.

En vista del bochorno que sus acciones causan incluso dentro de sus propias filas, desde CastroXlaIgualdad animamos a quienes dicen trabajar por el bienestar de la gente a canalizar su energía en desarrollar iniciativas que fomenten la convivencia, en lugar de vandalizar las nuestras.

La guardia civil interviene durante una acto informativo sobre el centro de menores de...