miércoles. 24.04.2024

Castro Urdiales encarna una villa pesquera que no sólo faena en el mar, sino que también faena en las “aguas” de la accesibilidad para que la ciudad empiece a figurar en los itinerarios de los turistas con movilidad reducida.

Aunque no hace falta liarse la manta viajera para disfrutar de los encantos accesibles de Castro Urdiales, porque sus habitantes ya catan a diario esta efervescencia de accesibilidad. No en vano, cuenta con un Observatorio destinado a sacar los colores a la urbe en cuanto ésta se aleja de la senda de la accesibilidad. Su artífice: la Asociación local de Personas con Discapacidad (Adicas).

En definitiva, Castro Urdiales lo tiene todo para que las barreras arquitectónicas pongan rumbo a la extinción, pues la villa quiere unir a su nombre no sólo el apelativo de ciudad pesquera, sino también ganarse la consideración de municipio accesible.




En abril de este mismo año, Castro Urdiales celebró el I Blog Trip de Turismo Accesible que sirvió de pretexto para que la ciudad mostrara al mundo sus baños adaptados, aparcamientos reservados, aceras rebajadas y hoteles que permiten una estancia sin ajetreos arquitectónicos.

Este evento congregó a las más inquietas asociaciones y portales de turismo adaptado que bregan en el frente de la accesibilidad como son Equalitas vitae o www.sillerosviajeros.com (como gustan de autodenominarse estos turistas). Los miembros de las plataformas se zambulleron en la accesibilidad no sólo de Castro Urdiales, sino también de ciudades tan turísticas como Santander o la cueva del Soplao y luego testimoniaron en sus respectivas bitácoras que Castro Urdiales se sabe de memorieta el camino hacia la accesibilidad con su paseo marítimo, su malecón y su iglesia gótica de Santa María de la Asunción.

De hecho, que las ciudades se esfuercen por sintonizar con todos sus habitantes o viajeros deseosos de recorrerlas de cabo a rabo no es obra del azar, sino que responde a un deseo de acoger a esas miles de personas con sillas de ruedas inquietas y con ganas de echar a rodar por el mundo. El turismo accesible ha entrado en fase de ebullición, pues no sólo comprende a las personas que padecen alguna discapacidad, sino que también lo engrosan las familias con niños pequeños, la tercera edad y personas con sobrepeso.

Además, la villa pesquera también hunde su anzuelo en la web, pues en la página de Adicas se puede hallar un callejero de itinerarios accesibles, además de una Guía de Vivienda Accesible donde se detallan todos las condiciones que han de concurrir en el futuro hogar de una persona con movilidad reducida, ya quieras afincarte en Castro Urdiales o en el resto del mundo.

Desde luego, la Guía pormenoriza cada aspecto y no sólo habla de los básicos de todo hogar accesible, como unos elevadores verticales adecuados a la movilidad reducida y en cuya instalación empresas como ThyssenKrupp o Lugasa se afanan, sino que también revisa recovecos tan dispares como el tamaño de la rejilla de los alcorques de los árboles o la distribución de los sanitarios del aseo. En conclusión, nada se escapa a esta biblia sobre el hogar accesible que pretende, nunca mejor dicho, que todo vaya sobre ruedas.

Desde luego, Castro Urdiales también se preocupa porque sus taxis estén adaptados y no hay “peros” a su servicio para los usuarios de sillas de ruedas. Sí, casi podemos afirmar que una de las especialidades de Castro Urdiales es el turismo adaptado. Al menos, este “plato” ya figura en el menú pues los chefs de la ciudad han aprendido a cocinarlo.


El turismo adaptado, una especialidad que se cocina a fuego lento en Castro Urdiales