martes. 23.04.2024

Castro Urdiales y Laredo sí han notado la crisis, tanto en la caída de la demanda de pisos de alquiler como en la reducción del período de estancia. Como datos significativos, en la primera localidad reconocen que las operaciones se han reducido en un 10%. En la segunda, alguna agencia ha tenido que rebajar los precios hasta un 15% para atraer a la clientela. «El alquiler familiar ha pasado a la historia», sentencia el portavoz de una inmobiliaria consultada en Castro. En este municipio se ha incrementado el número de pisos en propiedad, que sirven también para veranear, así como los alquileres anuales. También aumentan los tratos entre particulares.

Todo ello, unido a la competencia de los hoteles, da como resultado un descenso de la demanda de pisos de alquiler de un 50% en los últimos seis años. La situación ha llegado al punto de que el teléfono apenas suena en las agencias por estas fechas, cuando antes recibían una avalancha de llamadas a partir de Semana Santa.

Lo único que no ha variado en Castro son los precios, que se mantienen. Aunque las inmobiliarias reconocen que pueden desorbitarse si los gestionan los particulares. En algún caso, se ha llegado a pedir hasta el doble de lo habitual «pero ahora no se alquila, lo que sí hubieran logrado hace cinco años», señala el responsable de una agencia.

En Laredo, la crisis se ha notado más que en Castro. Las inmobiliarias se han visto obligadas a bajar los precios para incentivar la demanda. Las rebajas rondan el 15% y muchas estancias se han reducido de un mes a quince días. Incluso hay quienes ni siquiera vienen de veraneo. Pasan el día en la playa y vuelven a sus casas a dormir.

«Sólo a pasar el día»

Los responsables de la inmobiliaria El Parque pintan un negro panorama: «Ahora la gente ni siquiera viene a preguntar», se lamentan. Creen que los veraneantes vascos, sobre todo los vizcaínos, han cambiado el 'chip' «y muchos optan por venir a Laredo a pasar el día, y sólo si hace buen tiempo».

Para rematar, y como ya ocurre en Castro, los propietarios de viviendas prefieren asegurar sus ganancias con alquileres más baratos pero de largo plazo. «Entienden que en la situación actual les sale más rentable alquilar durante todo el año, aunque sea a un menor precio, o directamente vender los pisos».

Extraído de: elcorreodigital.com

«El alquiler familiar ha pasado a la historia»