miércoles. 30.11.2022

Gobierno de Cantabria ha decidido adelantar el toque de queda a las diez de la noche. Esta medida ha sido anunciada mediante la comparecencia de este medio día del presidente, Miguel Ángel Revilla, el vicepresidente, Pablo Zuloaga, y el consejero de Sanidad, Miguel Rodríguez.

La medida entrará en vigor este próximo sábado, 14 de noviembre, y tendrá una vigencia de dos semanas. Por el momento se ha descartado el cierre de la hostelería.


Esta medida se ha tomado tras analizar la grave situación que se está viviendo actualmente en Cantabría, con el aumento de positivos por covid y el número de ingresos en hospitales, y que se prevee que en los próximos días no se reduzca, lo que puede llevar a los hospitales a una situación límite.

Otras de las medidas tratadas ha sido el cierre total de la hostelería pero, por el momento, no se llevará a cabo. Eso sí, hay que tener en cuenta que el toque de queda a las diez de la noche implica que los bares y restaurantes deben de cerrar al menos media hora antes, así como cualquier otro tipo de negocio. En este sentido, Revilla no ha descartado que dentro de dos semanas haya que tomar la decisión de cerrar por completo la hostelería si los datos sanitarios no mejoran.

Además, el presidente también ha ñadido que «es muy probable, casi seguro» que se prorrogue también el cierre perimetral de los municipios más allá del 18 de noviembre. Revilla ha subido el tono para mostrar su preocupación por la evolución de la pandemia en Cantabria y llamar a la responsabilidad individual de los ciudadanos para frenar la propagación del virus. De hecho el horizonte, si no se consigue rebajar el número de casos y la incidencia hospitalaria, es volver al confinamiento de marzo. «Ahora no estamos como entonces», subraya Revilla, pero a lo largo de su intervención ha dejado entrever que ese escenario ya no está tan lejos.

Por otro lado, Revilla ha vuelto a hacer un llamamiento a la responsabilidad ciudadana –“nosotros somos el único antiviral que hay hasta que aparezca la vacuna”- y ha garantizado que el Gobierno de Cantabria “sabrá estar a la altura de las circunstancias” para ayudar a los sectores más perjudicados por las restricciones.

En este sentido, ha recordado que el Ejecutivo ha autorizado ya una partida inicial de 10 millones de euros y que llegará “hasta el máximo para no dejar tirada a la gente”, sin perjuicio de los recursos que pueda poner a disposición el Gobierno de España para tal fin.

Mención especial ha hecho a la hostelería, hacia la que ha mostrado su “sensibilidad” y comprensión, pero donde se sitúa uno de los principales focos de contagio (desde el 1 de septiembre han causado baja laboral 844 trabajadores de este sector). Revilla ha reivindicado la defensa personal que siempre ha realizado de esta actividad y algunas de las decisiones que tomó Cantabria en el mes de junio para favorecer su negocio, como el adelanto en un día de la movilidad con Euskadi o la campaña de promoción en toda España.

“Se hizo porque pensábamos que era bueno y salió bien”, ha apostillado.

Consciente de la preocupación que representa para muchos empresarios la proximidad de las Navidades, el presidente confía en que estas decisiones contribuyan a “aplanar la curva” y se pueda nuevamente “abrir la mano”. Además, ha valorado positivamente las noticias relacionadas con la aparición de las primeras vacunas y espera retornar a una “cierta normalidad” el próximo verano.

“Tenemos que hacerlo, que nadie entienda que se toman estas medidas por otra razón que no sea la de preservar la salud de los ciudadanos. Hemos sido de las comunidades autónomas más flexibles, intentado conciliar economía y salud, y siguiendo en todo momento los informes sanitarios”, ha enfatizado Revilla.

Reconocimiento a los profesionales sanitarios

Tras hacer un repaso de la situación sanitaria de Cantabria, que tiene en estos momentos cerca de 3.400 casos activos, 35 personas en UCIs y casi 200 hospitalizados, el presidente ha hecho nuevamente un reconocimiento público a los profesionales de la sanidad cántabra, especialmente a los que trabajan en las unidades de cuidados críticos.

Con los datos en la mano, ha reiterado que Cantabria no está en estos momentos entre las comunidades que presentan el escenario más preocupante. Sin embargo, ha añadido que la evolución de la curva de contagios en las últimas jornadas, con entre 200 y 300 casos por día, obliga a tomar medidas para evitar el colapso hospitalario y poder seguir atendiendo otro tipo de patologías de los ciudadanos.

Medidas que, por otro lado, van en la línea de las recomendaciones de organismos como la Organización Mundial de Salud y por las que también están optando otras comunidades españoles y países de Europa. De hecho, en este momento son siete las comunidades autónomas españolas que ya han decretado el cierre total de la hostelería, entre ellas las limítrofes con Cantabria.

“No vamos a estar todos equivocados”, ha respondido Revilla a los críticos que cuestionan la oportunidad de las restricciones.

El vicepresidente del Gobierno, Pablo Zuloaga, también ha hecho un reconocimiento al personal sanitario para atender a un ritmo de 100 ingresos por semana por Covid, y ha señalado que la decisión anunciada hoy es “necesaria” y está “avalada” por la incidencia de los contagios en la Comunidad Autónoma.

Zuloaga ha destacado el esfuerzo de planificación y recursos que el Gobierno está haciendo para atender los casos Covid-19, con la apertura en las dos últimas semanas de dos nuevas plantas en Valdecilla con 40 plazas cada una, y la puesta en marcha mañana de un nuevo espacio en las UCI de Valdecilla para 16 pacientes más, entre otras medidas. “La situación nos ocupa y nos preocupa”, ha dicho el vicepresidente, que también ha apelado a la concienciación ciudadana para frenar el avance de la pandemia.

Cantabría adelanta el toque de queda a las diez de la noche y descarta, de momento,...