miércoles. 24.06.2026

La AECC pide que cuidemos la piel todo el año para evitar el cáncer de piel

El cáncer de piel continúa siendo uno de los tumores más frecuentes y prevenibles, su incidencia sigue en aumento. En España, en 2023 se diagnosticaron 6.800 nuevos casos de melanoma cutáneo, muchos de ellos evitables según el Sistema de Información Epidemiológica del Cáncer en España (SIEC). Sin embargo, el cáncer de piel es un tipo de tumor altamente prevenible con hábitos adecuados.

El cáncer de piel se produce por el crecimiento anormal y descontrolado de las células cutáneas, que se han alterado debido a la acción de la radiación UV, siendo ésta procedente de la luz solar o de fuentes artificiales de radiación UV, como las camas solares. Por eso se suele manifestar con mayor frecuencia en las zonas de piel expuestas al sol. Más del 80% de los melanomas y hasta el 95% de los carcinomas no melanoma son causados por la radiación ultravioleta. Se trata, por tanto, de un tipo de cáncer que se puede prevenir. Además de la radiación solar, la baja percepción del riesgo, la normalización de las quemaduras y el ideal estético del bronceado son barreras que siguen dificultando la reducción de la incidencia en España. Evitar la exposición excesiva al sol forma parte de las indicaciones del Código Europeo Contra el Cáncer para reducir el riesgo de cáncer.

La Asociación Española contra el Cáncer, en el marco del Día Europeo de la Prevención del Cáncer de Piel, que se celebra el 13 de junio, ha lanzado una campaña de prevención y hace un llamamiento a la población para protegerse del sol este verano, la principal acción proactiva que se puede llevar a cabo para evitar el desarrollo de un cáncer de piel. Bajo el lema ‘Está protegido, pero su piel no’ pone el foco en población infantojuvenil, trabajadores al aire libre (trabajadores de la agricultura, ganadería, construcción, transporte, logística, jardinería o turismo, entre otros) y deportistas en exteriores para llevar la prevención a todos los espacios. No solamente en verano, durante todo el año ya que entre el 60 y el 65% de la radiación solar anual se recibe fuera de los meses de verano.

La piel tiene memoria: el daño solar es acumulativo y comienza en la infancia

Uno de los mensajes centrales de la campaña de la Asociación Española Contra el Cáncer es que la piel tiene memoria: el daño solar se acumula a lo largo de toda la vida y cada exposición sin protección deja una huella en las células cutáneas que incrementa progresivamente el riesgo de desarrollar cáncer. Por eso la prevención debe comenzar en los primeros años de vida. La piel de los niños es especialmente vulnerable. Hasta los tres años se ha de evitar la exposición directa al sol de manera prolongada. La protección de la piel debe ser un hábito constante, durante todo el año y en cualquier entorno. Además, la exposición sin protección puede provocar quemaduras, envejecimiento prematuro y lesiones cutáneas que se acumulan con el tiempo.

Al hablar de cáncer de piel, se distinguen dos subtipos principales: los melanomas y los carcinomas cutáneos.

Los melanomas con tumores generalmente pigmentados que suelen aparecer con frecuencia en la piel del tronco o extremidades, aunque pueden aparecer en otras zonas del cuerpo. Son los menos frecuentes de todos los tumores de piel, pero son muy agresivos, ya que pueden diseminarse y tener muy mal pronóstico a pesar de su pequeño tamaño.

Los carcinomas cutáneos son los tumores más frecuentes a nivel mundial y, de hecho, a veces no se contabilizan en las estadísticas de cáncer. Aparecen sobre todo en las regiones de piel más expuestas al sol: manos, cara, cuello y cuero cabelludo, principalmente. A pesar de su frecuencia, estos tumores malignos son de evolución poco agresiva y suelen tener buen pronóstico en general.

En ambos casos, la principal causa de su desarrollo son las lesiones provocadas por el sol, por lo que es imprescindible poner especial énfasis en el cuidado de la piel durante todo el año, no solo durante las vacaciones de verano.

Medidas para protegerse de la radiación ultravioleta

Tomar el sol con moderación puede tener muchos beneficios para el organismo, como la producción de vitamina D, la regulación de los ciclos circadianos y la mejora del estado anímico. Sin embargo, cuando se expone la piel al sol sin protección, la radiación UV puede causar reacciones alérgicas, quemaduras solares, envejecimiento prematuro y cáncer de piel. Para cuidar y proteger la piel de las radiaciones ultravioletas la Asociación recomienda protegerse del sol todos los días, no sólo en verano, incluido los días nublados. No tomar el sol sin protección, especialmente entre las horas de mayor intensidad (11:00 horas – 17:00 horas). Ponerse a la sombra siempre que sea posible.

En cuanto a la indumentaria para evitar la exposición directa al sol, es recomendable proteger la piel y la cabeza con ropa adecuada, que cubra la mayor parte posible de piel, y gorras o sombreros. Utilizar camisas o camisetas holgadas, de manga larga y transpirables (no fibras de poliéster) es una buena opción. En cuanto a la vista, es conveniente usar gafas de sol que estén homologadas y tengan filtros para los rayos de luz y RUV, ya que así se garantiza una protección óptima.

La población de riesgo, como niños, deportistas, trabajadores expuestos a actividades al aire libre, así como personas con enfermedades o tratamientos crónicos, deben tener especial cuidado, manteniéndose siempre hidratados y ubicándose en zonas de sombra el mayor tiempo posible, además de seguir los consejos de prevención anteriormente mencionados.

Usar protector solar de amplio espectro con un factor de protección solar (FPS) preferentemente a partir de 50. Aplicarlo 30 minutos antes de exponerte al sol, y volver a aplicarlo cada dos horas como mínimo. También en los días nublados. No usar las cabinas bronceadoras, la radiación ultravioleta que emiten produce estrés y alteraciones en las células de la piel. Sobre las cabinas bronceadoras, la Organización Mundial de la Salud (OMS) las clasificó como cancerígenas para los humanos, indicando que el riesgo de padecer un cáncer de piel aumenta en un 75% si se utilizan camas solares antes de los 30, por lo que se aconseja no usarlas. El bronceado no es capaz de proteger nuestra piel y contrarrestar el daño del sol.

La Asociación, también subraya la importancia de informarse sobre la prevención solar y el cáncer de piel a través de la evidencia científica e informaciones contrastadas por expertos médicos.

En lo referente a la detección precoz del cáncer de piel también es importante examinar la piel frecuentemente, vigilando los lunares y observando posibles asimetrías, bordes irregulares y/o cambios de color o de tamaño.

Ante cualquier sospecha o duda relacionada con el cáncer de piel es imprescindible acudir a un profesional. En caso de necesitar consejos de prevención o medidas de apoyo, la Asociación Española contra el Cáncer tiene a disposición de pacientes y familiares el teléfono de Infocáncer, 900 100 036, disponible durante las 24h del día, los 7 días de la semana y en el que un profesional atenderá la consulta. Cuidar hoy nuestra piel es proteger nuestra salud mañana

La AECC pide que cuidemos la piel todo el año para evitar el cáncer de piel