domingo. 29.01.2023

Todo sigue igual. El último auto del juez Acayro en el que imputa a 32 personas (políticos, constructores, técnicos municipales) y que habla de un auténtico «desastre urbanístico» no ha hecho mella en el seno de la Corporación de Castro. Ni en el equipo de gobierno en minoria, ni en la oposición.

Los primeros porque consideran que la resolución del instructor «hace aguas por todas partes», y los segundos, porque están a la espera de una sentencia definitiva y porque hay que respetar la presunción de inocencia. Eso, y porque no se ponen de acuerdo para acabar con Muguruza.

Y es que PSOE y PP no están dispuestos a dar su brazo a torcer a la hora de ceder a su rival político la Alcaldía, en caso de una hipotética moción de censura -cada vez más alejada-, algo que indigna a los dos ediles del PRC, a los que les da igual quién sea el alcalde con tal de quitar a Muguruza de en medio.

Los socialistas con 7 ediles en la Corporación han dicho por activa y por pasiva que están dispuestos a dialogar desde un principio para acabar con este gobierno, pero con un punto de partida. La Alcaldía es innegociable porque ellos fueron la fuerza más votada en las pasadas elecciones. Su portavoz, Daniel Rivas, asegura que «lo lógico es que gobierno la lista más votada», al tiempo que señala al PP como «el cómplice de la gestión que está investigando el juez Acayro».

Y en este punto es donde entra el PP, con dos ediles tras la salida de tres de sus componentes que decidieron apoyar a Muguruza frente a la orden de su presidente regional Ignacio Diego. Los populares no están dispuestos a ceder la Alcaldía al PSOE porque «ya hemos hecho bastantes actos de generosidad con los socialistas que gobiernan Euskadi, Basauri o Portugalete gracias a nosotros». Además aseguran a través de su portavoz, Agustín Fernández, que el PSOE no está por la labor de presentar esa moción porque «tiene un problema de liderazgo». Fernández cree que si Rivas se alzase con la Alcaldía ahora, perdería el puesto de candidato socialista para las próximas elecciones, en favor de su compañero Álvaro Hierro. Los tres partidos (PSOE, PP y PRC) tiene algo en común. La situación les preocupa, creen que es insostenible pero no hacen nada para que cambie. Mientras tanto, consideran que hay que dejar trabajar a los jueces y sobre todo, respetar la presunción de inocencia, algo que se da por sentado.

El otro edil que forma parte de la oposición es Salvador Hierro, que de momento sigue perteneciendo a Izquierda Unida a la espera de que se tramite su baja provisional. Hierro, ex concejal de Obras, es uno de los procesados por la investigación judicial y en principio, está fuera de todas las quinielas de cara a esa improbable moción. «A ninguno de los partidos políticos que está en la oposición le interesa presentar una moción de censura». En relación al último auto del juez Acayro, el portavoz de IU cree que «hay contradicciones y no hay por donde cogerlo. Tiene cantidad de errores».

Gobierno impasible

La opinión de los integrantes del equipo de gobierno en minoria no ha variado nada con este último auto del juez. Todos los imputados se agarran fuerte a sus sillas y no las abandonarán hasta que una sentencia les señale como culpables del «desastre urbanístico». Muguruza ya ha dejado claro que pase lo que pase recurrirá a las más altas instancias. Incluso irá a Estrasburgo si hace falta. Por su parte, Díaz Helguera (AxC) y Rodríguez López (ex PP) no han realizado ninguna rueda de prensa para hablar del asunto, pero sí están molestos con la instrucción que lleva a cabo el titular del Juzgado Número 2 y las conclusiones del último auto. También critican los juicios paralelos que hacen algunos medios de comunicación.


Muguruza no pierde el bastón de mando

Desde que reeditara su condición de alcalde en aquel polémico Pleno del 16 de junio de 2007, Fernando Muguruza sigue estando al frente de la Corporación. Ni la designación de tránsfuga (17 de diciembre de 2007) por parte del Pacto Antitrasfuguismo, ni la detención que vivió el 4 de febrero de 2009, ni la acusación de la Fiscalía de Cantabria en el caso Mioño, ni la inhabilitación en materia de urbanismo y contratación por parte del juez, han conseguido que Muguruza tire la toalla.

Ni disolución ni moción de censura