La Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria (TSJC) ha confirmado una multa de 3.786 euros a la Junta Vecinal de Ontón, en Castro Urdiales, por realizar unas obras en una carretera que era competencia estatal.

En concreto, se trató de la colocación de unas placas metálicas en el acceso a la N-634, que ejecutó sin tener la necesaria autorización de la Demarcación de Carreteras, y eso pese a que este organismo estatal le envió un requerimiento informándole de ello.

Lo que sucedió, según recoge Europa Press, fue que la notificación llegó, en lugar de a la Junta, al domicilio del «anciano» padre de su presidente, pero el TSJC rechaza que eso suponga que la entidad local no estuviera informada, pues, en realidad, la necesidad de autorización viene marcada por ley. La Administración calificó estos hechos como una infracción grave, ya que los trabajos modificaron cauces fluviales.