Que este Castro de 2012 es otro ya no lo puede dudar nadie. La tercera prueba de que los jóvenes jugadores rojillos ya se han adaptado a la categoría llegó el sábado en Navarra, en la cancha del segundo clasificado, donde el equipo castreño demostró que la imagen dada ante Zierbena y Área 99 no ha sido flor de un día.

Pese a que el Castro se volvió de vacío, las sensaciones del equipo volvieron a ser buenas y durante muchos minutos del partido acarició el empate o la victoria. Tan sólo la mayor pegada de los locales impidieron a los de Iñigo Martínez sumar algo en un partido de moneda al aire que en esta ocasión cayó del lado de la cruz.

Y que los rojillos, el sábado de blanco, son un equipo mucho más hecho lo demuestra el que fueron capaces de voltear un partido que mediada la primera parte se había puesto muy cuesta arriba, con dos goles en contra, que en otros momentos de la temporada posiblemente hubieran supuesto una derrota amplia. Pero no, ahora los castreños tienen mucha más confianza en sus posibilidades y son capaces de poner contra las cuerdas al equipo más en forma de la liga.

El choque comenzó con dominio alterno; si bien los visitantes trataban de atacar con posesiones más largas, los de Ramón Navarro buscaban transiciones rápidas y balones al pívot para poner en aprietos a Igor. A los cinco minutos, un mal despeje del meta castreño se convirtió en el primero para los navarros, al que seguiría el segundo, tras una pérdida de balón en zona de creación, en el ecuador de la primera mitad.

Tras el tiempo muerto visitante, el partido volvió a recuperar la tónica de dominio alterno, con opciones en ambas porterías, postes incluidos y en la que el Castro recortaría distancias merced a un disparo lejano de Borja Miquelarena que se colaba junto al palo de la meta navarra.

Ese gol dio confianza a los visitantes, que se retiraban al vestuario metidos de lleno en el partido a pesar de los dos goles iniciales del rival en un primer tiempo que, por cierto, duró unos 20 segundos menos de lo estipulado en el reglamento por un error del cronometrador al parar el reloj tras una falta castreña.

En el arranque de la segunda parte el Castro volvió a mostrar su cara de la semana anterior en Estella y, en apenas cuatro minutos, le daba la vuelta al electrónico con goles de Chema y Borja Miquelarena tras sendas jugadas individuales. Los castreños se ponían por delante y comenzaban a ver muy cerca la opción de sacar algo positivo de una de las canchas más complicadas de la liga.

Pero, pese al mazazo que supuso verse por debajo, los locales no se descompusieron y buscaron la igualada hasta que llegó el fatídico minuto veintinueve. En apenas 29 segundos, dos goles más de Andrés Cruz ( lo que justifica aún más el título de esta crónica ) ponían de nuevo por delante a los de Orkoien. Quedaban once minutos y el Castro volvía a la situación del descanso.

Pero, los castreños ya no son los del comienzo de temporada y aún les quedaban vidas por gastar. Imanol volvía a poner las tablas en el electrónico y el choque llegaba a los minutos decisivos con las espadas en todo lo alto.

Y el balón parado fue el que decidió. En una contra de los navarros, los árbitros sumaban dos faltas al casillero castreño que se situaba en el bonus. En el lanzamiento de la falta, Charly superaba a Igor y a la barrera y volvía a poner al Kirol Sport por delante, distancia que se alargaría dos minutos después al anotar Tore un lanzamientos desde los 10 metros.

6-4 y cuatro minutos por delante que el Castro afrontaría con portero-jugador. Esta táctica causó muchísimos problemas a los locales, que pese a que pudieron ampliar su ventaja en un par de ocasiones, veían como el campo se inclinaba hacia su portería y que los castreños ponían cerco a la meta de Javito. Un rechace de éste, era remachado de tacón por Efrén y a dos del final, la distancia se reducía a uno. Quedaban dos minutos y ambos equipos estaban con el bonus de faltas cubierto. Pero esta vez la fortuna no sonrió a los de Iñigo Martínez y el marcador ya no se movió, negando a los rojillos sacar algo positivo de la cancha navarra pese a que hicieron merecimientos para lograrlo.

El Castro volvió a demostrar que puede competir con cualquiera, sin tener en cuenta ni el nivel de su plantilla o de su momento de forma. Y en este momento de buenas sensaciones llega posiblemente el partido más importante de lo que llevamos de temporada, la visita al Peru Zaballa de un rival directo como el Laskorain, en lo que se puede considerar como la primera final de la temporada, en el que esta vez, la moneda tiene que caer del lado de la cara.

FICHA TÉCNICA

KIROL SPORT 6-5 C.F.S. CASTRO URDIALES

Sábado 28 de Enero | 18:30 h. | Municipal de Orkoien ( Navarra ) | 14ª jornada

KIROL SPORT:  Javito, Andrés (3), Javi Oroz, Guille y Tore (1)
Cambios: Charly Morteruel (1), Sergio Herrero (1), Iker Toro y Gil

CASTRO URDIALES:  Igor, Borja Miquelarena (2), Chema (1), Efrén (1) y Borja del Olmo
Cambios: Imanol (1), Aspi, Jorge Vega, Willy y Mayron

ÁRBITROS: Asier Alfonso Ares y David Ocaña Romero del Comité Vizcaíno. Actuó como cronometrador Xabier Aguirre Errea, de Navarra. Amonestaron a Javi Oroz e Iker Toro por parte local, así como a Efrén e Imanol por parte visitante.

MARCADOR: 1-0, Andrés (5'); 2-0, Sergio Herrero (10'); 2-1, Borja Miquelarena (15'); 2-2, Chema (22'); 2-3, Borja Miquelarena (24'); 3-3, Andrés (29'); 4-3, Andrés (29'); 4-4, Imanol (33'); 5-4, Charly (34'); 6-4, Tore, doble penalty (36'); 6-5, Efrén (38').